ENVEJEZCO

Pasan los años, afortunadamente, y las arrugas y las canas poco a poco van dibujando un nuevo aspecto físico.

Una imagen más que mil palabras

La piel es el órgano externo que muestra los cambios como un reflejo del estado interno; y si pudiéramos ver los pulmones, el hígado y el resto de órganos mostrarían los mismos signos de envejecimiento.

Que unas personas envejezcan más rápido que otras lo podría determinar la genética en un 30% y en un 70% el estilo de vida.

La piel adelgaza, salen arrugas y aparecen manchas. Se suda menos. Se reduce la sensibilidad al calor y al dolor. Si se toman medidas externas, que es lo habitual, la piel rejuvenece solo superficialmente, puede que le demos brillo unas horas al día, quizá meses, pero, interiormente y junto al resto de órganos siguen envejeciendo.

En las uñas aparecen surcos, se vuelven amarillentas y crecen más despacio. A todo esto se suma la vista cansada, la pérdida de fuerza y la falta de reflejos.

Se pierde estatura, tejido óseo y muscular. La pérdida de grasa reduce la energía y por eso se siente más frío.

La deshidratación aparece con mayor facilidad y las células reducen su tamaño.

Las extremidades se vuelven delgadas y el cuerpo ancho; se pierde la flexibilidad y la fuerza.

Los pulmones aumentan de tamaño pero también aumenta el volumen residual por lo que se pierde capacidad respiratoria.

Disminuye el tamaño del útero, de la vagina, del pecho y en los hombres aumenta el tamaño de la próstata.

Se segrega menos saliva y la digestión es débil por lo que cuesta más absorber los minerales. Los riñones filtran menos sangre, el hígado funciona lento y disminuye la motilidad intestinal.

El corazón aumenta de tamaño y sus paredes se vuelven más delgadas.

El sistema inmune se vuelve débil porque disminuyen los glóbulos blancos y cuesta recuperarse de las enfermedades.

Pues a pesar de esta interminable lista de alteraciones físicas podemos ralentizar este proceso degenerativo si tenemos en cuenta dos factores:

El estilo de vida tiene que incluir movimiento físico -hatha yoga, paseos- al menos media hora cada día. Y es muy saludable hacerlo antes de las comidas, no después de ellas.

Recuperar las horas de sueño nocturno. Para ello hay que acostarse pronto y readaptar nuestro cuerpo a los ritmos de la naturaleza. Dormir por la noche y vivir con la luz del sol. Evitar el estrés antes de irse la cama trabajando los pensamientos positivos.

Hacer trabajo respiratorio para recuperar la capacidad pulmonar, sobre todo porque las células buenas necesitan aire para vivir.

•Y la alimentación con una dieta completa, equilibrada y de cantidades moderadas que no solo favorece la absorción de nutrientes sino que facilita la eliminación de residuos, tan importante como la nutrición. Las células viven de lo que comemos, del aire y del sol. Toda regeneración empieza a nivel celular.

Aprender a mantener horarios regulares para las comidas y dejar que la digestión haya terminado antes de ingerir de nuevo ningún tipo de alimento.

Hay que aprender a beber agua. Es fundamental hidratarse con regularidad a lo largo de todo el día – y no en grandes cantidades solo en momentos determinados- con agua mineral de bajo nivel en residuo seco.

Todo la información es a nivel general y debe adaptarse a cada individuo según las necesidades marcadas por sus dosha en desequilibrio. En resumen hay que crear un estilo de vida saludable que a cambio recompensa con un equilibrio físico, emocional y mantiene vivo y joven todo un sistema celular que se regenera desde dentro y se muestra fuera, y “…pintarse la cara color esperanza, mirar al futuro…”

Reedito este post – en su día lo edite en un periódico digital pero a día de hoy ya no existe- en mi blog personal porque creo que puede ser de interés. Con mis mejores deseos.

En tiempo de cerezas

Nuestro cuerpo se mueve en sintonía con un reloj biológico interno, que provoca que todo funcione en equilibrio y armonía, siguiendo un plan maestro.

Cerezas en primavera

Pero estamos tan absortos con lo que nos rodea, con mil necesidades, deseos y emociones insatisfechas, que acabamos perdiendo la conexión con ese ritmo natural y lo vamos sustituyendo por un ritmo nuevo y artificial, a lo que el cuerpo se va adaptando a duras penas.

Comemos cuando tenemos sed, vemos la TV en horas de sueño… Hemos pasado de subir a los árboles y vivir en cuevas a vivir en edificios de más de 30 plantas. Vivimos como un pez dentro de una pecera, lejos de un ambiente natural.

Le llamamos evolución, pero esto crea una desorientación funcional a la que creemos que el cuerpo se va acostumbrando, pero lo cierto es que el cuerpo se va debilitando. 

Nuestro cuerpo reclama nuestra presencia a través de la enfermedad; solo entonces nos acordamos que existe y conectamos con él de nuevo. Antes de que esto ocurra es mejor bajar cada día al suelo y vibrar a su ritmo.

Todos los órganos corporales necesitan su tiempo de actividad y su tiempo de descanso. Por ejemplo:

El hígado está más activo de noche que de día. Sin embargo, solemos tomar una cena excesivamente pesada sobre las 21:00 o más tarde, cuando debería de ser escasa y no más tarde de las 19:00

Cada célula tiene un tiempo de vida determinado y se renueva en determinados intervalos. La salud celular depende de que nuestro cuerpo se sincronice con los ciclos del día para estar activos, y de la noche para el descanso. La médula ósea, por ejemplo, produce más células sanguíneas por la noche. 

La secreción biliar está en su nivel más alto a mediodía de 12:30 – 13:30. Es la hora apropiada para la comida, en cambio comemos de 14:00 – 15:00.

El intestino grueso está más activo a primera hora de la mañana. Pero en nuestro hábito matinal no entra perder el tiempo en estos menesteres, llegamos tarde al trabajo, nos levantamos ya con preocupaciones y el resultado: estreñimiento. No hay nada peor que dejar de eliminar materiales de desecho.

La secreción de serotonina aumenta con la luz del día, y sobre todo a mediodía – sobre las 12:00- 13:00 h – con el ejercicio físico y con los alimentos dulces. El 95% de este neurotransmisor se forma en los intestinos, no en el cerebro, lo que muestra lo importante que es alimentarse a la hora correcta.

La secreción de melatonina se da sobre las 23:00 h. La melatonina entre sus funciones tiene la de ordenar a la célula su extinción para poder ser sustituida por otra fuerte y nueva. Si esto no ocurre, se prolonga el periodo propicio para la división celular, y la célula sencillamente no se renueva. 

Todo tiene un tiempo y un espacio y, equivocadamente, creemos que lo que no se hace ahora lo hará el cuerpo luego en cualquier momento, pero eso no es así, cuando el ciclo pasa la función se ralentiza o simplemente se anula. 

Queda un trabajo por hacer, y es volver a conectar con los ciclos biológicos que marca la propia naturaleza para mantener las funciones vitales fuertes y rejuvenecidas constantemente.

Con mis mejores deseos.


¿Por qué si duermes poco comes más?

Dormir 8 horas mantiene en equilibrio el sistema hormonal y le ayuda a realizar sus funciones sin alteraciones. ¿Pero qué pasa si duermes poco o mal?

Las hormonas, el sueño y el hambre

La leptina -solo a título informativo decir que entre sus funciones tiene la de neutralizador vírico- es una hormona que informa al cerebro de que estás comiendo, y este, ante esa información responde con la sensación de saciedad, entonces te sientes lleno y dejas de comer. 

Los niveles de leptina son más altos por la mañana y disminuyen a lo largo del día. Por eso es más fácil sentirte saciado cuando comes que por la noche cuando cenas. 

Cenar tarde y más de lo debido impide un sueño profundo y satisfactorio, y, ¿qué pasa que si no duermes bien?  Cuando no duermes bien pierdes energía y para recuperar ese extra de energía que el cuerpo necesita se elevan los niveles de grelina. ¿Qué hace la grelina? manda un mensaje -hiper estimulando las neuronas del hipotálamo- al cerebro pidiendo más y más alimento para obtener esa energía que le has quitado por dormir poco, y por eso, la respuesta cerebral es la sensación de hambre

Irse a la cama en plena digestión – que tiene una duración aproximada de 6 horas- y pasado el ciclo de sueño que se inicia sobre las 23:00h, impide la secreción de melatonina -que se libera por la noche cuando el cuerpo está en ayunas para ayudar en las funciones metabólicas-. La escasez de melatonina aumenta la posibilidad de no dormir suficiente.

Si duermes poco o mal el nivel de leptina baja y el de grelina sube. Y por comerlo y beberlo, te encuentras en medio de esta batalla leptina – grelina. Con una respuesta a la leptina que no llega para decir BASTA y con una respuesta a la grelina que pide MÁS. Aunque las protagonistas en este caso son la leptina y la grelina, todo un sistema hormonal entra en juego y si esto continúa durante días da lugar a un desequilibrio hormonal.

Por eso la medida a tomar desde el punto de vista Ayurveda ha de ser una puesta a punto global, con una alimentación adecuada, respetando los horarios y las cantidades de comida, y acompañada de unos hábitos saludables.

Algunos alimentos que aumentan la secreción de leptina son: brócoli, almendras, pomelo, zanahorias y arroz… 

Las frutas, las legumbres, las verduras, los frutos secos… ayudan a moderar el apetito. Y además son ricos en triptófano que ayuda a regular el sueño. La necesidad de tener que masticar estos alimentos hace que estén más tiempo en el estómago, esto produce menos grelina – ya que aumenta cuando el estómago está vacío-. Y en los intestinos se puede liberar otra hormona -que aunque da igual como se llame, por si te interesa se llama colecistoquinina- que juega también un papel importante en dar sensación de saciedad. 

Con mis mejores deseos.


Practica “Pranayama” para combatir el coronavirus

El virus ataca al sistema respiratorio invadiendo las células pulmonares, provocando neumonía y dificultad respiratoria. 

Practica pranayama y combate el coronavirus

En este punto el sistema inmunitario se pone en estado de alerta para reparar el tejido pulmonar. Si el sistema inmunitario está débil se descontrola y ataca todo lo que se encuentra en el camino. Pero podemos limpiar y fortalecer el sistema con hábitos saludables, una alimentación adecuada y con el trabajo respiratorio del pranayama.

Si eres un practicante avanzado de yoga ya sabes de qué estoy hablando. No olvides cada día, después de la higiene personal, trabajar la respiración ujjayi combinada con kapalabhati para una regeneración celular adecuada.

Si el pranayama es nuevo para ti puedes seguir las indicaciones en el link, de este mismo blog, del que te dejo aquí un fragmento:

“La tensión impide que la respiración sea rítmica y profunda:

-Túmbate y apoya la cabeza sobre una manta doblada que esté en contacto con los hombros. No dejes que haya hueco entre la nuca y la manta.

-Lleva  ligeramente la barbilla a la nuez de la garganta. Esta acción alarga las vértebras cervicales. Boca cerrada -la respiración ha de ser nasal-. Mandíbulas relajadas.

-Recorre mentalmente las partes de tu cuerpo. Siente una a una y suelta poco a poco todo el peso del cuerpo. Te llevará un tiempo relajarte por completo.

-Busca la respiración. No fuerces nada, deja que todo surja poco a poco de un modo natural”.

Ahora el trabajo consiste en: cada respiración ha de tener la exhalación más larga que la inhalación. Inhala dos segundos y exhala durante 6 segundos. Así consecutivamente el tiempo que consideres oportuno, sin forzar. 

Poco a poco, día a día, ve aumentando el tiempo de duración de las respiraciones, pero siempre guardando la misma proporción.

El pranayama permite una entrada extra de oxígeno que rejuvenece todo el sistema celular. Aporta la tranquilidad mental necesaria para mantener el control y no caer en el desánimo. Y además te ayuda a dormir más relajado y profundo.

Con mis mejores deseos.

El coronavirus se rinde ante un sistema inmunológico fuerte

Un sistema inmunológico fuerte te protege de cualquier invasión vírica.

¿Por qué unas personas son inmunes y otras no? Porque no existen dos sistemas inmunológicos iguales.
Con el transcurso de los años entramos en contacto con gérmenes y vamos adquiriendo inmunidad. Los niños están más expuestos porque su cuerpo aún no ha vivido ese contacto, y los ancianos porque su sistema inmunológico se va debilitando. En un adulto de edad media la fortaleza o debilidad de su sistema inmunológico depende en gran medida de su estilo de vida.

Una buena hidratación

¿Qué puedo hacer para fortalecer mi sistema inmunológico?
Puedes adquirir hábitos alimenticios adecuados. Hidratarte. Practicar hatha yoga y reaprender a respirar.

El primero paso es abandonar el consumo de alimentos con colorantes E 100, E 180, conservantes E 200, E 290 y aporte de texturas E 322 E 483 que aumentan el nivel de toxinas por acumulación.
El segundo empezar a tomar alimentos saludables, naturales y ricos en vitaminas. Las vitaminas A, C, B6 y E fortalecen el sistema inmunológico. Si consumes vegetales variados de todos los colores prácticamente incluirán todo el rango de vitaminas necesarias. Consumir alimentos que aumenten los niveles de hierro, – semillas de sésamo y frutos secos-, y vitamina C para ayudar a asimilar el hierro. Y también son necesarios los alimentos ricos en zinc, presentes en las semillas de calabaza, chocolate y germen de trigo.

Aunque prefiero los alimentos en su forma natural, el extracto de yuca líquido puede aportar los siguientes beneficios:

  • Forma una capa protectora en las paredes intestinales y de este modo impide que las toxinas entren en la sangre.
  • Contribuye a eliminar organismos patógenos.
  • Ayuda a curar pequeñas infecciones intestinales y reduce la inflamación.

El agua elimina toxinas a través del sudor, orina y heces que con la deshidratación tardan en eliminarse. Esta eliminación fortalece el sistema inmunológico.
¿Y qué sería de unas células deshidratadas? La hidratación las mantiene jóvenes y la calidad del entorno de la célula determina la cantidad de gérmenes que se adhieren a ella.

No se trata de beber más de lo que el cuerpo es capaz de asimilar porque el exceso elimina minerales que son necesarios y el agua acaba siendo eliminada por un exceso de orina. Si intentas no beber durante las comidas podrás asimilar mejor los alimentos y facilitara la digestión.

El sistema inmunológico no solo se ve fortalecido por una alimentación correcta, además hay que moverse. No hay necesidad alguna de ejercicio extremo e intenso; unas asanas son lo más adecuado para que la sangre circule cargada de oxígeno. Practicar cada día unos 30 ́ es suficiente para mantener ese flujo. Si aún no practicas hatha yoga es un buen momento para hacerlo.

El pranayama es la llave maestra para una rehabilitación celular. Permite una entrada de oxígeno adicional que rejuvenece el sistema celular.
La respiración profunda libera la presión sobre millones de diminutas válvulas a lo largo de todo el canal del sistema linfático. Una especie de vacío en todo el sistema crea una propulsión gracias a la cual la linfa puede expulsar todos los residuos tóxicos.

Es difícil e inadecuado meterse de lleno y en poco tiempo en sus técnicas más avanzadas, pero, si es posible empezar con la respiración ujjayi. Si ya eres experto práctica kapalabhati cada día.
Empezar el día con ejercicios respiratorios te aportará una profunda limpieza a nivel celular, equilibrio y paz.

Los virus se rinden ante un sistema inmunológico fuerte.

Con mis mejores deseos.

Soluciona el estrés en el aparato digestivo

Un sistema digestivo saludable trae consigo salud y bienestar. El estrés es el enemigo de una buena digestión, lo que favorece las enfermedades digestivas que a su vez mantienen el estrés. Se crea así, un círculo en el que es difícil reconocer si el problema digestivo deriva en estrés o viceversa.

Un fuerte poder digestivo permite a las células absorber todos los nutrientes que aportan los alimentos cuando comemos. Si la digestión es la adecuada los músculos, los nervios y la sangre están fuertes y pueden realizar sus funciones adecuadamente.

CÓMO AFECTA LA ANSIEDAD AL APARATO DIGESTIVO

La mayoría de veces comemos sin hambre, de manera poco sana, con el único fin de alimentar una emoción. Alimentos que apenas masticamos, pero, que proporcionan un placer instantáneo que es lo que buscamos. Esta actitud suele ser habitual en personas que repiten pensamientos sin descanso o que son muy perfeccionistas.

La estrecha relación del sistema nervioso con el sistema digestivo hace que se contagien el uno del otro, para bien o para mal. En un momento de estrés el organismo libera hormonas como cortisol y catecolaminas. Si sus niveles se mantienen elevados el estrés pasa a convertirse en ansiedad y este estado de alerta continuo influye en el proceso digestivo. La

La estrecha relación del sistema nervioso con el sistema digestivo hace que se contagien el uno del otro, para bien o para mal. En un momento de estrés el organismo libera hormonas como cortisol y catecolaminas. Si sus niveles se mantienen elevados el estrés pasa a convertirse en ansiedad y este estado de alerta continuo influye en el proceso digestivo. La ansiedad impide llevar unos ritmos de vida y horarios de comidas apropiados y ordenados y tiene sus consecuencias en el sistema digestivo en forma de:

•Alteración de la mucosa digestiva que cuando se seca llega a bloquear el tracto digestivo y puede causar tanto diarrea como estreñimiento.

•Disminución en la efectividad de las enzimas digestivas provocando digestiones ácidas y pesadas que hacen que el alimento no digerido se convierta en toxina.

•Alteración de los movimientos peristálticos que alteran la flora bacteriana con un aumento de las bacterias patógenas.

•Síndrome de colon irritable, alergias, ardor de estómago y reflujo. El malestar por trastornos digestivos es algo que acompaña durante todo el día. No hay medicamentos ni atajos para un organismo que se ve atrapado en ese estado de alerta y preocupación constante, y que acaba por reaccionar negativamente ante cualquier presión mental.

¿ES RECOMENDABLE TOMAR SUPLEMENTOS PROBIÓTICOS?

Cuando la cantidad de bacterias “malas” supera a las “buenas” puede ser debido al uso inadecuado o excesivo de antibióticos, cuyo consumo aumenta en esta época del año. Y, hay que pensar que no siempre los ingerimos de forma directa, también lo hacemos a través de la carne de los animales tratados previamente con antibióticos. También proliferan a causa de la ingesta de harinas y azúcares.

En cuestión de probióticos, lo primero sería determinar las bacterias que se necesitan por la gran variedad de tipos de Lactobacillus que existen. Cada uno de ellos ayuda a tratar la dolencia en función de la bacteria que predomine en el sistema de cada uno. Por lo que no está claro que una bacteria que alivia una enfermedad en una persona lo vaya a hacer también en otra.

CÓMO CALMAR EL ESTRÉS DIGESTIVO

No solo hay que eliminar las bacterias malas del tracto intestinal sino que hay que dejar que proliferen las buenas con ayuda de la alimentación:

La fibra aumenta la flora bacteriana “buena”. El yogur recién hecho o el lassi -tradicional en la india, dulce o salado-. Las verduras fermentadas y el miso.
La glutamina -forma un 60% del tejido muscular- combate el estrés y previene problemas estomacales. Además transporta el nitrógeno que se necesita en las funciones metabólicas y evita la acumulación de grasa innecesaria que proviene de los alimentos:

● Combate el estrés.
● Combate las infecciones.
● Regenera la mucosa intestinal.

● Previene problemas estomacales.

● Evita diarreas.

Aunque el cuerpo la genera de manera natural gracias al ejercicio físico su demanda aumenta a consecuencia del estrés y podemos ayudar a nuestro cuerpo a generar glutamina consumiendo alimentos naturales:

● Alimentos ricos en proteínas.
● Almendras, piñones y avellanas.
● Espinacas, perejil, rúcula, col lombarda, espárragos, acelgas● Dátiles, grosellas negras.
● Arroz integral.
• Garbanzos, lentejas, guisantes.
• Lácteos y semillas.

Trabajar el problema emocional que crea la situación de estrés es posible con Yoga. Dentro de este sistema se puede elegir entre meditación, relajación y asanas. También es necesario crear rutinas saludables que no alteren el horario de las comidas y lograr buenos hábitos dietéticos. Vale la pena hacer un esfuerzo para combatir el estreñimiento, la diarrea, los gases, la pesadez, las alergia o la intolerancia a algunos alimentos.

Con el cambio se siente más energía y buen humor. Los trastornos digestivos por ansiedad son una señal de que tenemos que cambiar algo en nuestra vida para recuperar el bienestar.

Quería compartir este post con todos vosotros; que edité en el periódico digital “Diario Balear”. Con mis mejores deseos. 

Azúcar, dulce veneno

Azúcar, dulce veneno

El sabor dulce es básico en la dieta . Cuando hablamos de dulce lo asociamos al azúcar blanco o a los edulcorantes, pero hay un sabor dulce que lo contienen de modo natural la remolacha, la caña de azúcar, la zanahoria, la calabaza, el arroz, la leche, las frutas… El sabor dulce procedente de alimentos naturales es necesario y aporta beneficios, el otro puede generar enfermedades.

¿Qué es el azúcar? ¿De dónde procede?

Es una sacarosa que se puede obtener de muchos vegetales o de la fruta, pero se obtiene principalmente de la caña de azúcar y de la remolacha. Es de color tostado cuando es natural y se vuelve blanco cuando está refinado.

Unos manuscritos chinos del S.VIII a. n. e aseguran que la caña de azúcar es originaria de la India . La palabra azúcar viene del sánscrito y lo llamaronsharkara que que significa arenilla. Fueron los primeros en triturar las cañas entre dos grandes piedras para sacar el jugo y convertirlo en cristales fáciles de transportar. Aunque ahora los procedimientos están modernizados mantienen la esencia de una extracción 100 % natural.

¿Azúcar moreno o azúcar blanco?

En la elaboración del blanco se separan por un lado la melaza y por el otro los cristales blancos. En este proceso, en el que desaparecen vitaminas y minerales, se obtiene lo que llamamos azúcar refinado. Cuando los cristales no se centrifugan y quedan impregnados de la melaza se obtiene azúcar natural de caña o panela sin aditivos químicos. La melaza da ese color tostado característico y es rica en vitaminas y minerales, especialmente calcio, fosforo y potasio.

La panela o azúcar de caña. Además de vitaminas y minerales contiene ácido ascórbico -antioxidante-. Para poder recibir sus beneficios es conveniente moderar su consumo ya que su alto nivel glucémico aumenta la inflamación en el organismo.

El azúcar blanco no solo está falto de nutrientes sino que además se los roba al organismo. La OMS recomienda un consumo de 25 gr frente a una realidad de un consumo medio de 90 gr al día. Es inevitable consumir menos si en nuestra dietaestán presentes los refrescos y bebidas energéticas, natillas, yogur, salsas envasadas, bollería, cacao soluble, galletas, zumos envasados, pizzas congeladas, pan industrial, conservas, alcohol o cereales refinados. La diabetes, la obesidad y el alzheimer se complican con el consumo de azúcar blanco.

El azúcar natural de los vegetales, frutas y cereales

Los azúcares naturales que contienen los vegetales, frutas y cereales son unafuente saludable de energía . Son de absorción lenta e imprescindibles en una dietaequilibrada para una nutrición adecuada. La presencia de esta fuente natural de azúcares en el organismo reduce la necesidad que sentimos por consumir otro tipo de azúcar. Además, el sabor dulce también alimenta la mente al elevar el nivel de serotonina.

•La fruta es de digestión fácil. El mejor momento de comer fruta es por la mañana. Fresca, entera y sin mezclarla con otros alimentos, así se evitan las digestiones pesadas ya que la fruta suele ser incompatible con las proteínas.

•Las zanahorias, las remolachas, la calabaza, el arroz, el trigo, la leche… son habituales en una comida casera; la manera más saludable de ingerir azúcares.

•La melaza de cereales tiene un índice glucémico medio pero aporta fibra que beneficia al sistema digestivo. Su consumo debe ser moderado.

•La miel tiene un índice glucémico alto, tanto como la panela, pero es
muy nutritiva. De todas las clases de miel la de acacia tiene el índice glucémico más bajo. De todos modos su consumo ha de ser moderado y no calentar la miel por encima de los 40o.

Los endulzantes químicos

Los contienen la gran mayoría de los productos light, que son bajos en niveles de grasa pero altos en edulcorantes químicos. Generan ansiedad por sus características adictivas, cuanto más comemos más queremos. Y, entre otras cosas,los edulcorantes químicos, no contienen la energía que nuestro cerebro necesita.

● Sucralosa . Básicamente es agua clorada. Por tanto presenta todos los riesgos que se puedan correr debido a la ingesta de cloro. Entre otras acciones altera la flora intestinal, aumenta el pH, o sea la acidez, y puede provocar anemia. Es utilizado como edulcorante en muchos refrescos. En investigaciones realizadas, en el laboratorio, con las moscas de la fruta, se les daba una alimentación rica en sucralosa. Llegaron a consumir un 30 % más de calorías al día con esa dieta que cuando se les daba una alimentación que no llevaba sucralosa. De lo que se deduce que tenía consecuencias adictivas que las hacía comer más.

● Sacarina.El edulcorante más famoso usado durante muchísimos años. Fue prohibido hace años en muchos países (en Canadá estuvo prohibida hasta el año 2016). Luego en el 2001 fue declarada de nuevo apta para el consumo.

● Aspartamo. El aspartamo E951 podría contribuir a la aparición de diabetes, fibromialgia, alzheimer, migrañas y aumento de peso.

Calidad y cantidad

Si eliminamos de la dieta los alimentos ultraprocesados no será necesario mirar la tabla de calorías para mantener el peso adecuado. Estaría bien acostumbrar a nuestro paladar a las bebidas sin endulzantes para disfrutar del verdadero sabor del té, café o infusiones.

Cualquier alimento considerado “bueno” puede dejar de serlo si lo comemos en exceso. Y alimentos como la caña de azúcar, miel, melazas… no son una excepción por lo que la moderación es necesaria.

Los endulzantes químicos tienen un elevado potencial adictivo. Provocan en el organismo una enorme secreción de dopamina que actúa sobre el cerebro y lo estimula para pedir más. Cuánto más tomas más ganas tienes de tomar. Y cada vez se necesita más cantidad.

Quería compartir este post con todos vosotros; que en su día edite en el periódico digital

” Diario Balear”. Con mis mejores deseos.