¿Qué hago con mi estrés?

El estrés es una reacción necesaria porque nos pone en alerta ante una situación de peligro. En ese momento la sangre va a las extremidades y el cuerpo se prepara para huir o defenderse. En una situación normal el estrés acaba cuando la situación de peligro deja de existir. Hasta aquí perfecto. El problema es cuando ese estado de alerta se prolonga y persiste sin motivo. Estar a la defensiva mantiene al organismo en una alerta constante sin descanso. En una situación prolongada de estrés hay una desconexión mente cuerpo y la parte que prevalece es emocional e irracional. La mente necesita desconectar y refrigerarse.

Detente y respira. Inhala exhala.
Para y respira

Factores que causan estrés

-Vivir para afuera. Desconectar de nosotros mismos y perdernos valorando más nuestro entorno que buscar lo que realmente necesitamos.

-El miedo. Acabamos teniendo miedo a tomar decisiones, a ser nosotros mismos, a las pérdidas, al rechazo.

-Una respiración deficiente provocada por malos hábitos cómo fumar, una dieta inadecuada, un abdomen prominente o el propio estrés que en este punto genera ansiedad.

-Falta de movimiento. Aparecen contracturas musculares que provocan una falta de elasticidad en los músculos respiratorios con la consecuente perdida de capacidad respiratoria.

-Una actitud a la defensiva o un enfado ante una situación que no sabemos resolver. 

-Tener un trabajo por encima de nuestras posibilidades.

Acciones para controlar el estrés

-No hacer una vida sedentaria. Mantener el cuerpo en forma con un trabajo moderado de asanas. Mejor hacer dos sesiones cortas – de unos 20´- cada día que un atracón de asanas dos veces a la semana.

-Relajantes paseos. A unos les irá bien la primera hora de la mañana a otros la última hora de la tarde. Pero a nadie le va bien hacerlos bajo el sol fuerte del verano.

-Creemos que si vivimos una situación estresante lo más conveniente es descargarla con un ejercicio fuerte. Correr, bicicleta, boxeo, y, eso funciona en los primeros momentos porque nos sentimos agotados, pero pasado el cansancio volvemos a las mismas.

-El trabajo físico moderado sitúa a la mente en un estado de equilibrio donde se siente satisfecha y no necesita recurrir a la búsqueda de pensamientos en el subconsciente.

-Tener una dieta muy saludable que recupere el equilibrio de las doshas

-Relajación

-Pranayama

-Meditación

Y en ese orden. Si no eres capaz de hacer un cambio de  hábitos probablemente no te relajes. Ni siquiera pienses en meditar, puede que no lo consigas.

Iniciación al pranayama, una de las soluciones

Si no respiras no vives, si respiras a media capacidad sobrevives. La tensión impide que la respiración sea rítmica y profunda.

1-Siéntate con la espalda recta, si en el suelo no lo consigues hazlo en una silla

LLeva las manos por detrás de la espalda con los brazos estirados. Intenta subirlos muy suavemente con las manos enlazadas.

2-Lleva ahora los brazos estirados por encima de la cabeza. Las manos juntas no enlazadas. Sin mover la pelvis -mejor estar sentado- haz unos suaves giros a izquierda y derecha , en los que se moverá solo la parte alta de la espalda, permaneciendo unos minutos en cada lado.

3- ½ gomukhasana con los brazos, y, cruza la pierna contraria  al brazo que está arriba.

Son unos asanas preliminares para activar la musculatura respiratoria.

Iniciación al Pranayama
Iniciación al Pranayama

Entra ya en la práctica tumbado boca arriba. 

-Túmbate y apoya la cabeza sobre una manta doblada que esté en contacto con los hombros. No dejes que haya hueco entre la nuca y la manta.

-Lleva  ligeramente la barbilla a la nuez de la garganta. Esta acción alarga las vértebras cervicales. Boca cerrada. Mandíbulas relajadas.

-Recorre mentalmente las partes de tu cuerpo. Siéntelas una a una y suelta poco a poco todo el peso del cuerpo. Te llevará un tiempo relajarte por completo.

-Ahora busca la respiración. Siempre nasal. No fuerces nada, deja que todo surja poco a poco de un modo natural.

¿En qué parte del cuerpo notas la respiración con mayor fuerza?

¿Es mucha o poca la cantidad de aire que absorbes?

¿Y cuánta cantidad expulsas?

¿Con qué fuerza entra el aire, suave, fuerte…? 

¿La respiración es corta, jadeante, irregular? 

No hagas nada no la manipules, solo sigue observando.

¿Sigues notándola en el mismo lugar que cuando empezaste o se ha desplazado?

Intenta seguir el mismo orden cuando practiques.

Cada vez que la mente le abra las puertas a un pensamiento has de ignorarlo y volver a concentrarte en la respiración.

Práctica durante meses, sin prisas. Y pasado ese tiempo puedes intentar trabajar la respiración. Haz que la inhalación sea igual de larga que la exhalación. Por ejemplo, inhala 4 – exhala 4 segundos. Sin perder el ritmo.

Práctica cada día unos minutos antes de acostarte. Si eres constante los pocos minutos se irán alargando hasta convertirse en 10…20… Te ayudará también a dormir mucho más relajado y profundo.
El mismo esfuerzo que te ha llevado a la situación de estrés lo puedes revertir y dedicarlo a salir de ella. Con mis mejores deseos desde Yoga/Ayurveda YS. Si tienes alguna duda no dudes en ponerte en contacto conmigo.