ENVEJEZCO

Pasan los años, afortunadamente, y las arrugas y las canas poco a poco van dibujando un nuevo aspecto físico.

Una imagen más que mil palabras

La piel es el órgano externo que muestra los cambios como un reflejo del estado interno; y si pudiéramos ver los pulmones, el hígado y el resto de órganos mostrarían los mismos signos de envejecimiento.

Que unas personas envejezcan más rápido que otras lo podría determinar la genética en un 30% y en un 70% el estilo de vida.

La piel adelgaza, salen arrugas y aparecen manchas. Se suda menos. Se reduce la sensibilidad al calor y al dolor. Si se toman medidas externas, que es lo habitual, la piel rejuvenece solo superficialmente, puede que le demos brillo unas horas al día, quizá meses, pero, interiormente y junto al resto de órganos siguen envejeciendo.

En las uñas aparecen surcos, se vuelven amarillentas y crecen más despacio. A todo esto se suma la vista cansada, la pérdida de fuerza y la falta de reflejos.

Se pierde estatura, tejido óseo y muscular. La pérdida de grasa reduce la energía y por eso se siente más frío.

La deshidratación aparece con mayor facilidad y las células reducen su tamaño.

Las extremidades se vuelven delgadas y el cuerpo ancho; se pierde la flexibilidad y la fuerza.

Los pulmones aumentan de tamaño pero también aumenta el volumen residual por lo que se pierde capacidad respiratoria.

Disminuye el tamaño del útero, de la vagina, del pecho y en los hombres aumenta el tamaño de la próstata.

Se segrega menos saliva y la digestión es débil por lo que cuesta más absorber los minerales. Los riñones filtran menos sangre, el hígado funciona lento y disminuye la motilidad intestinal.

El corazón aumenta de tamaño y sus paredes se vuelven más delgadas.

El sistema inmune se vuelve débil porque disminuyen los glóbulos blancos y cuesta recuperarse de las enfermedades.

Pues a pesar de esta interminable lista de alteraciones físicas podemos ralentizar este proceso degenerativo si tenemos en cuenta dos factores:

El estilo de vida tiene que incluir movimiento físico -hatha yoga, paseos- al menos media hora cada día. Y es muy saludable hacerlo antes de las comidas, no después de ellas.

Recuperar las horas de sueño nocturno. Para ello hay que acostarse pronto y readaptar nuestro cuerpo a los ritmos de la naturaleza. Dormir por la noche y vivir con la luz del sol. Evitar el estrés antes de irse la cama trabajando los pensamientos positivos.

Hacer trabajo respiratorio para recuperar la capacidad pulmonar, sobre todo porque las células buenas necesitan aire para vivir.

•Y la alimentación con una dieta completa, equilibrada y de cantidades moderadas que no solo favorece la absorción de nutrientes sino que facilita la eliminación de residuos, tan importante como la nutrición. Las células viven de lo que comemos, del aire y del sol. Toda regeneración empieza a nivel celular.

Aprender a mantener horarios regulares para las comidas y dejar que la digestión haya terminado antes de ingerir de nuevo ningún tipo de alimento.

Hay que aprender a beber agua. Es fundamental hidratarse con regularidad a lo largo de todo el día – y no en grandes cantidades solo en momentos determinados- con agua mineral de bajo nivel en residuo seco.

Todo la información es a nivel general y debe adaptarse a cada individuo según las necesidades marcadas por sus dosha en desequilibrio. En resumen hay que crear un estilo de vida saludable que a cambio recompensa con un equilibrio físico, emocional y mantiene vivo y joven todo un sistema celular que se regenera desde dentro y se muestra fuera, y “…pintarse la cara color esperanza, mirar al futuro…”

Reedito este post – en su día lo edite en un periódico digital pero a día de hoy ya no existe- en mi blog personal porque creo que puede ser de interés. Con mis mejores deseos.

Qué aburrido, otro post sobre la vitamina C

La vitamina C no la produce el propio cuerpo ,y, aunque su faceta más conocida es su capacidad antioxidante también es indispensable para:

•el crecimiento y desarrollo de todos los tejidos -vasos sanguíneos, piel…-, •fortalecer el sistema inmune ante las infecciones,
•estimular el sistema cognitivo,
•absorber minerales como el calcio, y el hierro procedente de los alimentos de origen vegetal.

Cómo la naturaleza es sabia nos la ofrece a través de los alimentos, aunque también podemos obtenerla con preparados vitamínicos naturales:

Con los alimentos
La cantidad necesaria de Vit C varía según el peso, edad, clima y estilo de vida del individuo. Pero basándonos en cifras aproximadas y en el supuesto de que en la edad adulta se necesita un promedio de 80 mg diarios: si 100 g de perejil contienen 138 mg, 100 g de pimientos contienen 129 mg, 100 g de coles de Bruselas contienen 42 mg, 100 g de papaya contienen 82 mg, 100 g de naranjas contienen 51 mg, etc…, es evidente que una dieta variada cubre sin problemas la cantidad de vitamina C que necesitamos.

La cocción de los alimentos reduce el nivel de Vit C que contienen, pero también reduce otros elementos. Por ejemplo 12 ́ de cocción en las espinacas reduce la vitamina C, pero a la vez reduce el nivel de ácido oxálico que -en estado crudo- impediría la absorción de calcio y de hierro.

Con los suplementos vitamínicos naturales.
En Ayurveda el chyawanprash -de sabor no muy agradable- es el tónico por excelencia con múltiples propiedades. Aporta gran cantidad de Vit C y minerales por los ingredientes que contiene: amla, ghee, azúcar, vanasaksheri, pippali, ashtavarga, darusita… Aunque no es recomendable para los diabéticos por su gran contenido en azúcar.

El exceso de vitamina C parece no producir daño alguno, porque, al ser soluble en agua, se supone que la gente sana puede eliminarla sin problema a través de la orina. Pero si afecta a las personas que padecen cálculos de riñón por su dificultad en eliminar ese exceso.

También puede causar diarrea, acidez, cólicos de estómago o náuseas. Además de acabar convirtiendo su poder antioxidante en oxidante.

El defecto de Vit C presenta síntomas como palidez, anemia, cicatrización lenta de las heridas, piel áspera y seca o dientes y encías débiles.

El cerebro en caso de necesidad puede concentrar una cantidad de Vit C 100 veces mayor al resto de los órganos para mantener la función cognitiva, pero esto acaba afectando al resto de tejidos.

Las causas que agotan los niveles de Vit C pueden ser las infecciones. Mezclar la vit C con otros antioxidantes -vit E, betacarotenos y selenio-. O combinar esta vitamina con medicamentos que controlan el nivel de colesterol.

Una dosis matinal para vivir 100 años es: después de la higiene bucal y de tomar un vaso de agua caliente, tomar una mezcla hecha con miel, limón y jengibre fresco.

Vivimos en un mundo en el que casi nunca podemos asegurar algo con certeza. Lo que se afirma hoy se desdice mañana. Lo que no cambia es la seguridad de que una dieta sana, variada y sin excesos aporta la cantidad necesaria de vitamina C y de todos los nutrientes necesarios para el organismo.

Con mis mejores deseos.

Las comilonas navideñas

He rescatado este post que publiqué el año pasado por estas fechas en un periódico digital porque, aunque la situación es bien distinta en lo que a reuniones familiares se refiere, el núcleo familiar sigue existiendo y también la intención de celebrar estas fechas tan señaladas que abren un paréntesis lleno de luz.

El post decía y dice así:

“ ¿Quién se resiste a las comidas navideñas, en una atmósfera relajada, rodeados de exquisita comida e interminables sobremesas? La voluntad flaquea y resulta muy difícil decir no.
Algunas medidas pueden ayudar a minimizar el efecto de los excesos que acaban por convertirse en sobrepeso, hinchazón abdominal y digestiones pesadas:

•Reduce las cantidades. Aunque el estómago es capaz de adaptarse a cualquier cantidad de comida cuando está lleno pierde su capacidad digestiva. No sacrifiques ese dulce navideño que tanto te gusta y solo tomas en Navidad, pero, solo una pequeña cantidad bastará para satisfacer el paladar y ser fácilmente digerida.

•Hay un lenguaje químico entre el cerebro y el estómago cuando comemos. El cerebro es el que decide que estás lleno cuando llega la información de la hormona leptina. Esta información tarda en llegar unos 15 ́. Si comes despacio cuando llega la señal has ingerido poca cantidad de alimento. Pero, en cambio, si comes rápido, eres capaz de ingerir una gran cantidad de comida antes de que llegue esa señal al cerebro para determinar que estás lleno. Por este motivo come despacio y lo más suave primero y lo más pesado después.

•Come relajado, paladea y saborea sin engullir la comida.

•No hables demasiado mientras comes, deja la conversación para la sobremesa.
Al hablar se pierde la atención en la masticación y se necesita descomponer más la comida bebiendo para tener la sensación de que tragamos el alimento, que llega al estómago sin apenas triturar. Los alimentos no digeridos se convierten en toxinas.

•Evita las temperaturas extremas en los alimentos; sobre todo no las mezcles. Ni tampoco mezcles demasiados alimentos para que la digestión sea más efectiva. La carne, el pescado y los huevos hacen las digestiones pesadas, evita mezclarlos con harinas refinadas.

•Con la edad la secreción gástrica disminuye así que elige con cuidado lo que vas a tomar de la mesa y no comas de todo.

•Cuidado con las lechugas, aunque su aspecto sea ligero no todo el mundo es capaz de digerirlas.

LUEGO DE LAS COMIDAS

•Luego de comer va bien relajarse, pero no dormir la siesta. Si eres practicante de hatha yoga, practicar supta baddha konasana luego de las comidas, hará milagros.

•Si has comido en exceso a mediodía cena una crema de alcachofas de temporada ( aumentan la secreción de bilis). Si prefieres no cenar nada, puedes tomar el agua que resulta de la cocción de las alcachofas.

ANTES DE LAS COMIDAS

•Si respiras correctamente el estómago recibe una buena cantidad de oxígeno. Te irá muy bien pasear o hacer un poco de ejercicio antes de las comidas así el alimento que vas a consumir se convierte en energía y no en grasa. •Tomar una fina lámina de raíz de jengibre (de sabor muy potente hasta que te acostumbras) fresco unos 10 ́ antes de las comidas estimula las enzimas digestivas. •La canela en las infusiones también aumentan las segregaciones de las enzimas digestivas.
•Por la mañana toma un vaso de agua que haya hervido previamente y tómala tan pronto haya bajado la temperatura.
•Si comes en exceso hidratos de carbono o azúcar hay que hidratarse. El agua es un lubricante, sobre todo en la digestión. Está en el organismo por el aporte que hacemos bebiendo durante todo el día.
•Cuando llega el alimento al estómago la saliva sigue haciendo su trabajo; si llega agua con la comida la saliva pierde sus características para digerir. Por eso no hay que beber mientras se come. Hay que beber antes o después de las comidas.
•Si sientes hambre primero bebe, a veces se confunde la sed con el hambre.
•Si tomas agua mientras comes el alimento resbala más rápido y por eso se siente la necesidad de comer más. Evita las bebidas frías mientras estás comiendo.
•Las comidas cocinadas con comino evitan los gases y la hinchazón abdominal.
•La cúrcuma elimina la acidez, pero no la tomes en seco. El sabor y las propiedades de las especias se potencian con su cocción.

INFUSIÓN DEPURATIVA

Las infusiones herbales ayudan al hígado a mantener su función hepática. Esta infusión es para tomar antes y después de estas fiestas un par de veces al día, siempre acompañada de una dieta ligera y equilibrada.

Para prepararla se mezclan las hierbas cuyas propiedades se detallan a continuación y se infusionan en agua caliente. Ingredientes: cardo mariano, tila, diente de león, alcachofera, rábano negro y unas gotas de extracto de ortiga verde. Se puede añadir boldo a esta mezcla pero sin abusar. Para tomar boldo es mejor dejar antes descansar el hígado con una dieta ligera. La cantidad de cardo mariano es la mitad en relación con el resto de los ingredientes.

Alcachofera – disminuye la grasa en sangre. Se suele mezclar con diente de león, ortiga verde y cola de caballo.

Boldo – estimula la producción de la bilis. Se tiene que tomar luego de comer y mejor mezclada con otras hierbas. Se suele abusar de ella por sus beneficios pero hay que tomarla con precaución, sobre todo dejar descansar antes el hígado con una dieta suave.

Cardo mariano – Regenera las células hepáticas.
Rábano negro – unas gotitas de extracto de rábano negro. Cantidad: una cucharada sopera por cada vaso de agua.

Con mis mejores deseos.

¿Podemos prevenir el Alzheimer?

Podemos intentar evitar la posible aparición de la enfermedad introduciendo hábitos saludables en nuestro estilo de vida. Es una enfermedad en la que influyen muchos factores y la alimentación incorrecta y el estrés crónico, dentro de un estilo de vida poco saludable, pueden acelerar su aparición.

El cerebro necesita flujo sanguíneo -limitado por la falta de ejercicio físico adecuado- y energía -escasa por la alimentación inapropiada- tanto o más que cualquier otro órgano del cuerpo. Para colaborar en las necesidades cerebrales es beneficioso:

1Practicar Yoga

La práctica de Yoga en mayúsculas incluye entre otros: asanas -trabajo físico-, pranayama -trabajo respiratorio- y meditación -trabajo mental- cuya práctica puede ayudar en la recuperación de la pérdida de memoria en la primera fase de la enfermedad. 

Algunos investigadores de enfermedades neurodegenerativas son conscientes de que los efectos que la meditación rejuvenecen y mantienen la vitalidad cerebral

2Seguir una alimentación saludable

Un estilo de vida con una dieta equilibrada -según el Ayurveda- y variada, basada en alimentos naturales no procesados, siguiendo horarios regulares… 

3Gestionar el estrés

El estrés y los niveles de cortisol tienen relación directa con la pérdida de memoria, con el aprendizaje y con la retención  de nueva información. Estas funciones están asociadas al hipocampo y por tanto controlar el estrés es una parte vital para la  prevención de la enfermedad de Alzheimer. 

Las hormonas cortisol y adrenalina son producidas por las glándulas suprarrenales en respuesta a una situación estresante y son responsables de un aumento del ritmo cardíaco y de una sensación estimulante; cuando el estrés cesa, estas dos hormonas deberían volver a niveles normales. Sin embargo, con el estrés crónico esto no sucede y crean  consecuencias desastrosas para el cerebro.

Esto afecta al hipocampo -la parte del cerebro que ayuda a clasificar y almacenar recuerdos- y bloquea la función neurotransmisora causando serios daños en las células cerebrales.

Los medicamentos contra el Alzheimer -una enfermedad realmente compleja- van dirigidos a la enfermedad cuando ya ha hecho acto de presencia.  

Por eso siempre hay que trabajar para mantener la salud con un programa terapéutico como el siguiente:

•Eliminar los alimentos procesados y añadir a la dieta alimentos frescos: frutas, verduras y pescado salvaje, frutos secos, semillas como el sésamo y cereales, entre otros alimentos. Y es importante seguir unos horarios regulares en las comidas para conseguir  una buena digestión.

•Practicar Meditación, o al menos relajación.

•Practicar  asanas  mínimo  30´ al día.

•Dormir bien es necesario para el descanso cerebral y hay que aumentar las horas de sueño hasta conseguir dormir al menos  un total de 8 horas cada noche. Para esto influye mucho que la cena se haya tomado al menos 4  horas antes de acostarse.

Yoga abarca la práctica física y la mental. Esta combinación aumenta la conexión entre los dos hemisferios cerebrales. Su práctica diaria nos da un mayor control sobre el sistema nervioso autónomo y regula la actividad cardiaca, la temperatura de la piel y la circulación de la sangre. Y previene el envejecimiento prematuro del aparato locomotor, manteniendo la espina dorsal y las articulaciones más flexibles. 

La manera en que vives es un factor determinante en el modo en que funciona tu cuerpo.

Con mis mejores deseos.

Los lácteos en el Ayurveda

Ayurveda no es vegano ni vegetariano y a la vez es ambos. 

Ayurveda es un sistema holístico de salud basado en una alimentación de origen vegetal en la que hay una excepción, el consumo de lácteos. 

Su transmisión fue oral hasta que se recopiló y quedó escrito en el Atharva Veda -sobre el 900-1000 a. n. e.- Su práctica no ha sufrido interrupciones en el sur de India hasta la época actual.

Leche, ghee, yogourt en el Ayurveda

En India, en la actualidad, hay más de 150 millones de pequeños propietarios y, con su sistema tradicional, son el primer productor de leche a nivel mundial. Cada familia posee entre 2-3 animales – normalmente búfalas y también cabras y ovejas-, que alimentan de pasto y que cuidan como un tesoro. Producen tres litros de leche al día, la cantidad que un animal es capaz de dar por su propia naturaleza, frente a los 20 litros al día que da una vaca europea sometida a selección genética, alimentación, medicación y “tecnología”. 

El 40% de la leche se consume en el hogar familiar. El 30% se vende a empresas locales para consumo de la localidad y el resto está destinado a alimentar a la cría. Y solo una pequeña parte se exporta al extranjero en forma de leche en polvo.  En Sri Lanka, Nepal y Pakistán el sistema es similar. No han sentido la necesidad de organizarse en un sistema industrial de tipo occidental que explota en exceso a los animales, en la mayoría de los casos, para aumentar la producción hasta límites antinaturales.

India se ha mantenido así durante miles de años, pero ¿amenazan los tratados, y la presión de las grandes industrias occidentales en provocar un cambio? ¿Estos productores ,que han estado siempre fuera del alcance de las grandes empresas, podrían sufrir con los acuerdos comerciales entre países? https://www.grain.org/es/article/6281-el-sector-lacteo-de-india-bajo-amenaza-por-los-nuevos-tratados-comerciales

En Europa, hace 100 años, la producción de leche era igual de respetuosa hasta que todo se industrializó. Afortunadamente algunos granjeros son conscientes de la necesidad de recuperar una tradición basada en el respeto y cuidado de los animales sin necesidad de llegar a la explotación. 

¿Cómo consumir lácteos de manera respetuosa, para mantener una producción natural que no perjudique a los animales?

  • Reduciendo las cantidades en el consumo y evitando basar la alimentación en una dieta láctea. Hemos llegado al punto en el que el 50% de la dieta se basa en los lácteos. Toda la comida lleva queso, los yogures se consumen sin limite, las bebidas de moda -smoothies- llevan leche, los quesos son la comida recurrente para evitar cocinar. Se pueden evitar los lácteos cuando el alimento es sabroso por sí solo.
  • Los lácteos no recomendables suelen ser adictivos por los ingredientes añadidos. No es bueno para la salud y además obligan a comer cada vez más cantidad.
  • Reservar los quesos para eventos y no incluirlos en la dieta diaria. Suelen ser el recurso fácil a la hora de comer. Tener preparado de antemano  baba ganoush, ensaladilla, hummus, cremas… evita caer en la tentación de los quesos. 
  • Leer las etiquetas de los productos para conocer la procedencia -algunos ya detallan que son animales criados en libertad- y consumir solo leche de vacas de pasto en libertad que no son fecundadas artificialmente para prolongar los ciclos de lactancia y omitir los periodos de descanso necesarios, tal como los marca la naturaleza.
  • La leche animal se puede sustituir en los pasteles, batidos, etc…perfecta y fácilmente por la leche vegetal
  • En el mercado se pueden encontrar quesos no elaborados con cuajo animal y optar por los elaborados con cuajo vegetal – cardo, leche de higuera- o cuajo microbio -una solución enzimatica y por supuesto olvidar los cuajos transgénicos aunque no sean de procedencia animal. 
Respeto a los animales

La intención de este post no es alentar el consumo de lácteos; nada más lejos. La idea es pensar en  que: de un modo respetuoso, controlando las cantidades, revisando la procedencia… etc, se puede consumir moderadamente algunos lácteos como el ghee, yogourt o queso. Es algo así como decir: consume una parte de la leche que daría una vaca cuidada con amor y cariño en casa. Si esto se nos va de las manos mejor sustituir al 100% los lácteos por leches vegetales.

Con mis mejores deseos.

Hábitos que mejoran el tránsito intestinal

Una gran mayoría de la población sufre estreñimiento, al menos durante cortos periodos de tiempo, y puede llegar a convertirse en algo crónico, perjudicial y molesto.

Aunque aparentemente creamos estar tranquilos -así lo pensamos solo por el hecho de no estar enfadados- nuestro continuo flujo de pensamientos genera una ansiedad silenciosa que estresa al organismo celular, bloquea el sistema y colapsa las funciones corporales. Significa que aunque sigamos una alimentación adecuada y no comprendamos porque seguimos sufriendo estreñimiento, esta podría ser una de sus causas. 

La acumulación de desechos daña al resto de órganos, y el hígado es el primero que recibe las toxinas procedentes de un tracto intestinal congestionado. Por eso, además de una alimentación saludable, adquirir algunos hábitos naturales ayuda a facilitar el tránsito evitando el estreñimiento y con él sus consecuencias:

•La primera hora de la mañana es el momento de atender las necesidades orgánicas. No hacerlo en el momento adecuado corta un ciclo natural que puede que no se dé otra vez a lo largo del día.

•Hay que atender las necesidades en el instante en que se presenten, sin demoras.

•La mañana es la mejor hora del día para tomar fruta, que de una manera muy eficiente colabora en el tránsito. Mejor no combinar demasiadas frutas en una sola comida, es mejor variar los diferentes tipos de fruta a lo largo de la semana.  Y no es conveniente mezclar la fruta con lácteos.

•Una lámina de jengibre fresco -con un poco de sal- antes de las comidas enciende agni favoreciendo la digestión.

•El ghee o el aceite de oliva virgen extra combinado con el arroz u otro cereal se digiere mejor.

•Un vaso de leche tibia con jengibre tomado antes de acostarse nutre el cuerpo y calma la mente. 

•El lassi con jengibre y comino está especialmente recomendado para los días calurosos. ¿Qué es lassi? Es un yogur rebajado y batido con agua. 

•Que las cantidades de comida sean moderadas aumenta el poder digestivo.

•Masticar ni demasiado lento ni demasiado rápido para facilitar el trabajo a las enzimas digestivas. La comida cruda hay que masticarla muchísimo más. Lo mejor que hizo la aparición del fuego -hace 300.000 años- fue la cocción de alimentos como los cereales, que se convirtieron en alimentos fundamentales en nuestra dieta.  

•Si hay distintos sabores en la comida se recomienda empezar por el dulce -patatas, remolachas, zanahorias, garbanzos considerados alimentos de sabor dulce- sacia más y se pueden controlar mejor las cantidades, después el ácido, salado, amargo y por último el astringente.

•Intentar no comer alimentos calientes mezclados con fríos, o alimentos pesados mezclados con alimentos ligeros, por ejemplo: garbanzos y lechuga

•Beber agua muy fría antes de las comidas no es nada recomendable porque debilita el poder digestivo.  Es mejor evitar beber durante las comidas, pero si es necesario mejor que sea agua templada.

•Evitar comer mientras estamos con las emociones alteradas, ya sean buenas o malas.

Si no se digiere correctamente es difícil de eliminar. La correcta eliminación de los productos de desecho arrastra las toxinas, evita que perjudiquen el organismo y nos devuelve el buen humor.

Con mis mejores deseos.


¿Bebes agua?

Bebemos líquido, sobre todo en verano, pero ¿bebemos agua? Más personas de las que podemos imaginar no beben más de un vaso al día, otras ni siquiera eso. Y aunque las frutas y las verduras que consumimos contienen agua, a veces no es suficiente.

Agua pura y cristalina

El agua, pura y cristalina, es necesaria no solo para calmar la sed, su función es crear un medio acuoso para que se puedan realizar funciones metabólicas como:
Regular la temperatura corporal.
Lubricar y amortiguar el roce de los órganos. Ayudar en la digestión.
Dar flexibilidad a los tejidos.
Favorecer la circulación.
Hidratar el organismo de modo adecuado para disminuir los depósitos de grasa.

La cantidad que hemos de beber dependerá del estilo de vida y de la dieta.
Podríamos generalizar y decir que el promedio diario sería de unos 8 vasos. Pero eso sería arriesgado ya que no necesita la misma cantidad de agua un deportista, o un labrador que pasa el día bajo el sol, que alguien que lleva una vida relajada y sedentaria. También una persona que está en constante estrés o ejerce un trabajo intelectual necesita hidratarse, tanto como un deportista.
Con una dieta rica en frutas y verduras 6 vasos de agua al día podrían ser suficiente. Sin embargo, si la dieta es rica en hidratos de carbono o en proteínas, a los 8 vasos se deberían añadir algunos más.
Las estaciones también influyen, es evidente que no se necesita beber la misma cantidad en verano como en invierno.

El color de la orina puede indicar el nivel de hidratación: cuanto más blanco es el color de la orina menos agua se necesita.

Beber agua con tragos moderados a lo largo de todo el día ayuda al organismo a asimilar y mantener la cantidad que realmente necesita.
Beber una cantidad exagerada, en un espacio corto de tiempo provoca su inmediata eliminación y con ella los minerales que contiene. Los riñones en esta situación necesitan pedir ayuda al hígado que aparca sus propias funciones para atender la demanda. La consecuencia es que sintetiza menos grasa y con el tiempo puede provocar una inflamación.

Es evidente que perdemos unos 2 litros de agua al día a través del sudor, la orina y las heces, pero esto es absolutamente necesario para eliminar nuestras toxinas.
Sin embargo, una pérdida en exceso de agua puede provocar deshidratación, y algunas de sus consecuencias pueden ser:
Ansiedad
Dolor de cabeza
Repercutir negativamente en casos de Alzheimer o fibromialgia Acidez

Además, es importante valorar la calidad del agua que consumimos. El simple hecho de que el agua esté embotellada no es sinónimo de calidad, por eso es importante elegir la que reúna la mineralización adecuada y si es posible con un bajo nivel de residuo seco.

Es importante mantener un equilibrio a la hora de beber para evitar tanto el exceso como la deshidratación. Ni se debe encharcar el organismo ni hacerlo sufrir por escasez.

Con mis mejores deseos.