LAS ESPECIAS, EL SABOR DE LA VIDA

La cúrcuma: uso, cantidades, beneficios y contradicciones

La cúrcuma se cosechó en Harappa y sur de la India hace 5000 años. Desde entonces es usada en la alimentación y medicina Ayurveda por su acción protectora gastrointestinal, antiinflamatoria a nivel articular y antioxidante, sobre todo a nivel respiratorio.

Cúrcuma, un ingrediente básico en la cocina

El uso de curcuma es básico en la cocina asiática y especialmente en India. Es el ingrediente principal de una combinación de especias que los europeos llamamos “curry” y que ellos llaman Garam Masala. Y aunque sus especias base son: curcuma, jengibre, clavo, pimienta larga, chili y cilantro, la mezcla puede variar en composición y cantidades. Esta masala se  acompaña de un ingrediente graso, que suele ser leche o aceite de coco y que en Europa puede ser aceite de oliva. En su uso: se calienta el aceite, se incorporan las especias enteras, troceadas o en polvo, y después de unos minutos se añade el resto de alimentos.

La curcumina es su principio activo más importante pero llega a la sangre en pequeñas cantidades porque se degrada con facilidad. Es por eso que para mantener sus beneficios  se combina con otras especias y se añade un componente graso.  Además, las especias por sus propiedades particulares cuando se mezclan entre sí ejercen dos acciones opuestas: por un lado ayudan a mantener su propia potencia y por otro mitigan cualquier efecto adverso. ¿No es asombroso como todo encaja para sacar el máximo beneficio?

Estos principios deberían estar presentes en el “formato cápsula”, en este aspecto lo mejor es consultar a un profesional Ayurveda que conoce por tradición sus efectos.

Respecto a las doshas por su efecto post digestivo picante y su cualidad de ligero y seco podrían reducir el tejido adiposo, que calma a Kapha. Pero su consumo excesivo desequilibra Vata.

Para fortalecer el sistema inmune en India se toma por la noche  1/2 c.c. de cúrcuma con un poco de jengibre en un vaso de leche caliente. Y mezclada con amalaki por las mañanas elimina residuos metabólicos.

Aunque esto suena a chino es bueno saber que:  la cúrcuma puede disminuir los niveles en sangre de lipoproteína de baja densidad ( LDL) y aumentar la de alta densidad (HDL), de manera que  puede elevar los efectos de los fármacos que disminuyen los lípidos en sangre, y aunque es beneficioso en la hipercolesterolemia, puede potenciar sus efectos adversos. Por ejemplo: el ajo reduce el colesterol y si se combina con curcuma le favorece en este sentido; pero por otra parte puede provocar un aumento de sus efectos en la  reducción de lípidos en la sangre -grasas buenas-.

Todo alimento natural tiene un potencial que no se puede subestimar, y la curcuma, aunque es un protector gástrico también es anticoagulante, lo que afectaría a personas que estén tomando anticoagulantes, en casos de úlcera gástrica, en casos de problemas hepáticos o de cálculos en los conductos biliares porque puede contraer la vesícula biliar.

Raíz de cúrcuma

De un modo general podemos decir que la cantidad diaria en las comidas debería estar entre 1-2g. En la India la cantidad promedio es de 2 a 2,5 g, que contienen unos 200 mg de cúrcumina.

Para Ayurveda cada individuo es un mundo, con necesidades distintas e influido por su entorno; y el ámbito natural para el uso de la curcuma está dentro de su alimentación saludable.

Con mis mejores deseos.


En tiempo de cerezas

Nuestro cuerpo se mueve en sintonía con un reloj biológico interno, que provoca que todo funcione en equilibrio y armonía, siguiendo un plan maestro.

Cerezas en primavera

Pero estamos tan absortos con lo que nos rodea, con mil necesidades, deseos y emociones insatisfechas, que acabamos perdiendo la conexión con ese ritmo natural y lo vamos sustituyendo por un ritmo nuevo y artificial, a lo que el cuerpo se va adaptando a duras penas.

Comemos cuando tenemos sed, vemos la TV en horas de sueño… Hemos pasado de subir a los árboles y vivir en cuevas a vivir en edificios de más de 30 plantas. Vivimos como un pez dentro de una pecera, lejos de un ambiente natural.

Le llamamos evolución, pero esto crea una desorientación funcional a la que creemos que el cuerpo se va acostumbrando, pero lo cierto es que el cuerpo se va debilitando. 

Nuestro cuerpo reclama nuestra presencia a través de la enfermedad; solo entonces nos acordamos que existe y conectamos con él de nuevo. Antes de que esto ocurra es mejor bajar cada día al suelo y vibrar a su ritmo.

Todos los órganos corporales necesitan su tiempo de actividad y su tiempo de descanso. Por ejemplo:

El hígado está más activo de noche que de día. Sin embargo, solemos tomar una cena excesivamente pesada sobre las 21:00 o más tarde, cuando debería de ser escasa y no más tarde de las 19:00

Cada célula tiene un tiempo de vida determinado y se renueva en determinados intervalos. La salud celular depende de que nuestro cuerpo se sincronice con los ciclos del día para estar activos, y de la noche para el descanso. La médula ósea, por ejemplo, produce más células sanguíneas por la noche. 

La secreción biliar está en su nivel más alto a mediodía de 12:30 – 13:30. Es la hora apropiada para la comida, en cambio comemos de 14:00 – 15:00.

El intestino grueso está más activo a primera hora de la mañana. Pero en nuestro hábito matinal no entra perder el tiempo en estos menesteres, llegamos tarde al trabajo, nos levantamos ya con preocupaciones y el resultado: estreñimiento. No hay nada peor que dejar de eliminar materiales de desecho.

La secreción de serotonina aumenta con la luz del día, y sobre todo a mediodía – sobre las 12:00- 13:00 h – con el ejercicio físico y con los alimentos dulces. El 95% de este neurotransmisor se forma en los intestinos, no en el cerebro, lo que muestra lo importante que es alimentarse a la hora correcta.

La secreción de melatonina se da sobre las 23:00 h. La melatonina entre sus funciones tiene la de ordenar a la célula su extinción para poder ser sustituida por otra fuerte y nueva. Si esto no ocurre, se prolonga el periodo propicio para la división celular, y la célula sencillamente no se renueva. 

Todo tiene un tiempo y un espacio y, equivocadamente, creemos que lo que no se hace ahora lo hará el cuerpo luego en cualquier momento, pero eso no es así, cuando el ciclo pasa la función se ralentiza o simplemente se anula. 

Queda un trabajo por hacer, y es volver a conectar con los ciclos biológicos que marca la propia naturaleza para mantener las funciones vitales fuertes y rejuvenecidas constantemente.

Con mis mejores deseos.


¿Por qué si duermes poco comes más?

Dormir 8 horas mantiene en equilibrio el sistema hormonal y le ayuda a realizar sus funciones sin alteraciones. ¿Pero qué pasa si duermes poco o mal?

Las hormonas, el sueño y el hambre

La leptina -solo a título informativo decir que entre sus funciones tiene la de neutralizador vírico- es una hormona que informa al cerebro de que estás comiendo, y este, ante esa información responde con la sensación de saciedad, entonces te sientes lleno y dejas de comer. 

Los niveles de leptina son más altos por la mañana y disminuyen a lo largo del día. Por eso es más fácil sentirte saciado cuando comes que por la noche cuando cenas. 

Cenar tarde y más de lo debido impide un sueño profundo y satisfactorio, y, ¿qué pasa que si no duermes bien?  Cuando no duermes bien pierdes energía y para recuperar ese extra de energía que el cuerpo necesita se elevan los niveles de grelina. ¿Qué hace la grelina? manda un mensaje -hiper estimulando las neuronas del hipotálamo- al cerebro pidiendo más y más alimento para obtener esa energía que le has quitado por dormir poco, y por eso, la respuesta cerebral es la sensación de hambre

Irse a la cama en plena digestión – que tiene una duración aproximada de 6 horas- y pasado el ciclo de sueño que se inicia sobre las 23:00h, impide la secreción de melatonina -que se libera por la noche cuando el cuerpo está en ayunas para ayudar en las funciones metabólicas-. La escasez de melatonina aumenta la posibilidad de no dormir suficiente.

Si duermes poco o mal el nivel de leptina baja y el de grelina sube. Y por comerlo y beberlo, te encuentras en medio de esta batalla leptina – grelina. Con una respuesta a la leptina que no llega para decir BASTA y con una respuesta a la grelina que pide MÁS. Aunque las protagonistas en este caso son la leptina y la grelina, todo un sistema hormonal entra en juego y si esto continúa durante días da lugar a un desequilibrio hormonal.

Por eso la medida a tomar desde el punto de vista Ayurveda ha de ser una puesta a punto global, con una alimentación adecuada, respetando los horarios y las cantidades de comida, y acompañada de unos hábitos saludables.

Algunos alimentos que aumentan la secreción de leptina son: brócoli, almendras, pomelo, zanahorias y arroz… 

Las frutas, las legumbres, las verduras, los frutos secos… ayudan a moderar el apetito. Y además son ricos en triptófano que ayuda a regular el sueño. La necesidad de tener que masticar estos alimentos hace que estén más tiempo en el estómago, esto produce menos grelina – ya que aumenta cuando el estómago está vacío-. Y en los intestinos se puede liberar otra hormona -que aunque da igual como se llame, por si te interesa se llama colecistoquinina- que juega también un papel importante en dar sensación de saciedad. 

Con mis mejores deseos.


Los lácteos en primavera

En primavera nos sentimos como el oso que sale de la cueva tras su periodo invernal, y si añadimos las circunstancias actuales… 


Nuestras células ante el peligro del cambio le exigen al cuerpo desintoxicación. La primavera es pues tiempo de renovar, de rejuvenecer, de eliminar lo viejo para dar paso a lo nuevo. Es el momento de desprenderse de las toxinas acumuladas en el invierno para que este periodo de transición hacia una nueva estación sea el adecuado.

En cada estación se dan cambios en los 5 elementos presentes en la naturaleza de la que somos parte. Esto influye en todo el sistema corporal y afecta entre otros al sistema digestivo. Aparecen síntomas de cansancio, pesadez, mucosidades, resfriados, embotamiento y apatía. Y más en las circunstancias actuales con la falta del aire puro, el sol, de caminar… 

De los lácteos el yogur y los quesos son los príncipes de la despensa. Somos prácticamente adictos a estos alimentos, por la facilidad y rapidez en la que están a nuestra disposición, por su sabor que es un flash en el paladar y por su efecto saciante. 

En esta época del año, cuando prima un poder digestivo generalmente débil, la verdad es que no son demasiado recomendables porque aumentan las mucosidades en garganta, pulmones y estómago además del habitual aumento de peso.

Podemos poner en práctica algunas acciones que ayudarán a minimizar estos efectos en nuestro organismo: 

Reducir la cantidad de lácteos en la dieta. 

Sustituir los lácteos por otro alimento que nos guste mucho y satisfaga el deseo.

Quitar el queso que añadimos en las elaboraciones de algunos platos y dejarlos para una comida especial una vez a la semana. 

Elaborar yogur casero que mantiene intactas sus propiedades al mantener vivas sus bacterias buenas. Y que podemos rebajar su % con leche, leche vegetal o agua elaborando bebidas como el lassi que es un magnifico sustituto del yogur completo.
El lassi es una bebida refrescante muy popular en India. Esta bebida data como mínimo del año 1000 a.c. y se tomaba a temperatura ambiente; hoy día se toma fresco. Está hecha con yogur y rebajada con leche, leche vegetal o agua; aún así mantiene el sabor a la vez que se diluye su contenido lácteo.

Lassi, bebida india

Puede ser dulce o salado. 

Cuando es saladolassi masala-  se condimenta con sal y especias en polvo: jengibre, comino y pimienta. 

Cuando es dulce lleva azúcar y pulpa de todo tipo de frutas, aunque las más populares son el mango y la papaya. Se condimenta con cardamomo o canela en polvo.

También hay lassi sin fruta y especiado con cúrcuma en polvo para evitar problemas estomacales.

Lassi, bebida tradicional india

No hay que confundirlo con el bhang lassi que está hecho a base de cannabis y se toma en algunas fiestas religiosas indias.

La proporción es de una taza de yogur por media taza de leche – se puede sustituir la leche por una leche vegetal hecha con anacardos, almendras … – Las cantidades pueden variar de más denso a más líquido dependiendo de las preferencias,.

Pon todo en la batidora y disfruta.

Con mis mejores deseos.


Arroz blanco vs arroz integral

“Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas de pronto cambiaron todas las preguntas”. Mario Benedetti.

El arroz se consume desde hace miles de años. Su versión refinada aparece alrededor de los años 70. La información que nos llega en las últimas décadas nos hace pensar que todo lo que es integral es mejor, pero, la cuestión está en la capacidad digestiva. De nada sirve comer alimentos integrales si no puedes digerirlos.

El arroz fundamental en la alimentación

En general el arroz es una gran fuente de energía. Contiene una pequeña cantidad de proteínas, de fibra, de vitaminas, de minerales y no contiene gluten. Pero por diversos motivos, tanto el integral como el refinado, llegan a perder parte de estas propiedades.

MORFOLOGÍA DE UN GRANO DE ARROZ

Está compuesto por una cáscara no comestible y unas capas externas que desaparecen en el proceso de refinado y que mantiene el arroz integral.
-Cáscara, no tiene valor nutritivo.
-Pericarpio, 2 capas con pocos nutrientes. -Salvado, rico en fibra, vitaminas y minerales. -Endospermo, principalmente es almidón. Es menos rico en proteínas y minerales pero es la fuente principal de energía. -Germen o embrión, rico en grasa y antioxidantes.

ARROZ INTEGRAL

Contiene fibra en la capa externa del grano -el salvado-, proteínas, vitaminas A, E y las del grupo B, minerales e hidratos que aportan la energía necesaria para afrontar con ánimo el día. Con un índice glucémico menor que el del arroz blanco.
Su consumo aumenta los microbios intestinales ayudando a restablecer la mucosa intestinal.

SUS INCONVENIENTES

Su contenido en acido fítico reduce la capacidad en el cuerpo de absorber los nutrientes que contiene. Ejemplo: Cuando el hierro y el zinc se unen al ácido fítico se vuelven insolubles y los intestinos no pueden absorberlos.
El ácido fítico también afecta a los niveles de nitrógeno y a la digestión de las proteínas.

También tiene más alto nivel de arsénico, hasta un 80% más que en el blanco, ya que conserva la mayoría de las capas que cubren el grano.
Para eliminar el arsénico del arroz integral es mejor lavarlo o dejarlo en remojo, y cocinarlo en una proporción de 5 a 6 veces más de agua que de arroz. Esto puede reducir el contenido del arsénico a la mitad, pero desgraciadamente también se reducen el resto de nutrientes.

ARROZ BLANCO

El arroz blanco ha sido despojado de las capas externas, incluido el salvado, y mantiene solo el endospermo que es donde se concentran los hidratos de carbono y el almidón.
Los carbohidratos están más sueltos y fáciles de digerir, con una masticación más fácil y más rápido de cocinar.

La variedad basmati del Himalaya está exenta de grasa y contiene 8 aminoácidos esenciales.

SUS INCONVENIENTES

Contiene en pequeñas cantidades proteínas, agua (absorbe el agua al hidratarlo por eso es adecuado usar agua mineral de calidad) y minerales. Tiene bajo contenido en sodio, manganeso, hierro, zinc y vitaminas B, A y E. En muchos países el arroz blanco es enriquecido para subsanar estas carencias, pero la fibra es difícil de agregar sin alterar el sabor. Cuando mayor es el pulido del grano mayor es la carencia de nutrientes.

Los hidratos elevan el nivel de glucosa en sangre lo que perjudica a los diabéticos.

100g de arroz blanco contienen 29g de hidratos y 130 Cal.

100g de arroz integral contienen 24g de hidratos y 112 Cal.

Los dos son ricos en hidratos sobre todo en almidón. El blanco es de absorción rápida y el integral es de absorción lenta.

Arroces del mundo

COCCIÓN

Durante la cocción el arroz pierde una considerable proporción de vitaminas porque se disuelven. Si se cocina con la cantidad justa de agua se reabsorben los nutrientes y se mantiene la fibra más que si lo cocemos en abundante agua y lo escurrimos.

El arroz integral necesita más tiempo de cocción y más cantidad de agua. Se recomienda lavarlo e incluso dejarlo a remojo. 1 taza de arroz por 3 tazas de líquido o más. En este agua sobrante de la cocción están los nutrientes.

DESPUÉS DE LA COCCIÓN

Si el arroz se va a refrigerar, la exposición a temperatura ambiente ha de ser solo la necesaria para que baje la temperatura. Hay que guardarlo en un recipiente hermético, a unos 5o, y un máximo de un día para evitar un crecimiento bacteriano; incluso refrigerado. Si se vuelve a recalentar mejor a una temperatura de unos 60º.

La elección entre blanco o integral es la que esté acorde a tu capacidad digestiva y a tus necesidades. Lo que no se digiere no nutre. Y es mejor mezclar el arroz con alimentos ricos en proteínas, vitaminas y minerales para suplir la carencia de nutrientes.
Con mis mejores deseos.

Estrés en el aparato digestivo

Un sistema digestivo saludable trae consigo salud y bienestar. El estrés es el enemigo de una buena digestión, lo que favorece las enfermedades digestivas que a su vez mantienen el estrés. Se crea así, un círculo en el que es difícil reconocer si el problema digestivo deriva en estrés o viceversa.

Un fuerte poder digestivo permite a las células absorber todos los nutrientes que aportan los alimentos cuando comemos. Si la digestión es la adecuada los músculos, los nervios y la sangre están fuertes y pueden realizar sus funciones adecuadamente.

CÓMO AFECTA LA ANSIEDAD AL APARATO DIGESTIVO

La mayoría de veces comemos sin hambre, de manera poco sana, con el único fin de alimentar una emoción. Alimentos que apenas masticamos, pero, que proporcionan un placer instantáneo que es lo que buscamos. Esta actitud suele ser habitual en personas que repiten pensamientos sin descanso o que son muy perfeccionistas.

La estrecha relación del sistema nervioso con el sistema digestivo hace que se contagien el uno del otro, para bien o para mal. En un momento de estrés el organismo libera hormonas como cortisol y catecolaminas. Si sus niveles se mantienen elevados el estrés pasa a convertirse en ansiedad y este estado de alerta continuo influye en el proceso digestivo. La

La estrecha relación del sistema nervioso con el sistema digestivo hace que se contagien el uno del otro, para bien o para mal. En un momento de estrés el organismo libera hormonas como cortisol y catecolaminas. Si sus niveles se mantienen elevados el estrés pasa a convertirse en ansiedad y este estado de alerta continuo influye en el proceso digestivo. La ansiedad impide llevar unos ritmos de vida y horarios de comidas apropiados y ordenados y tiene sus consecuencias en el sistema digestivo en forma de:

•Alteración de la mucosa digestiva que cuando se seca llega a bloquear el tracto digestivo y puede causar tanto diarrea como estreñimiento.

•Disminución en la efectividad de las enzimas digestivas provocando digestiones ácidas y pesadas que hacen que el alimento no digerido se convierta en toxina.

•Alteración de los movimientos peristálticos que alteran la flora bacteriana con un aumento de las bacterias patógenas.

•Síndrome de colon irritable, alergias, ardor de estómago y reflujo. El malestar por trastornos digestivos es algo que acompaña durante todo el día. No hay medicamentos ni atajos para un organismo que se ve atrapado en ese estado de alerta y preocupación constante, y que acaba por reaccionar negativamente ante cualquier presión mental.

¿ES RECOMENDABLE TOMAR SUPLEMENTOS PROBIÓTICOS?

Cuando la cantidad de bacterias “malas” supera a las “buenas” puede ser debido al uso inadecuado o excesivo de antibióticos, cuyo consumo aumenta en esta época del año. Y, hay que pensar que no siempre los ingerimos de forma directa, también lo hacemos a través de la carne de los animales tratados previamente con antibióticos. También proliferan a causa de la ingesta de harinas y azúcares.

En cuestión de probióticos, lo primero sería determinar las bacterias que se necesitan por la gran variedad de tipos de Lactobacillus que existen. Cada uno de ellos ayuda a tratar la dolencia en función de la bacteria que predomine en el sistema de cada uno. Por lo que no está claro que una bacteria que alivia una enfermedad en una persona lo vaya a hacer también en otra.

CÓMO CALMAR EL ESTRÉS DIGESTIVO

No solo hay que eliminar las bacterias malas del tracto intestinal sino que hay que dejar que proliferen las buenas con ayuda de la alimentación.

La fibra aumenta la flora bacteriana “buena”. El yogur recién hecho o el lassi -tradicional en la india, y puede ser dulce o salado-. Y las verduras fermentadas, queso y miso.
La glutamina combate el estrés y previene problemas estomacales. Transporta el nitrógeno que se necesita en las funciones metabólicas y evita la acumulación de grasa innecesaria que proviene de los alimentos.

● Combate el estrés.
● Combate las infecciones.
● Regenera la mucosa intestinal.

● Previene problemas estomacales.● Evita diarreas.

Aunque el cuerpo la genera de manera natural su demanda aumenta a consecuencia del estrés y podemos generar glutamina consumiendo alimentos naturales:

● Alimentos ricos en proteínas.
● Almendras, piñones y avellanas.
● Espinacas, perejil, rúcula, col lombarda, espárragos, acelgas● Dátiles, grosellas negras.
● Arroz integral.
• Garbanzos, lentejas, guisantes.
• Lácteos y semillas.

Trabajar el problema emocional que crea la situación de estrés es posible con Yoga. Dentro de este sistema se puede elegir entre meditación, relajación y asanas. También es necesario crear rutinas saludables que no alteren el horario de las comidas y lograr buenos hábitos dietéticos. Vale la pena hacer un esfuerzo para combatir el estreñimiento, la diarrea, los gases, la pesadez, las alergia o la intolerancia a algunos alimentos.

Con el cambio se siente más energía y buen humor. Los trastornos digestivos por ansiedad son una señal de que tenemos que cambiar algo en nuestra vida para recuperar el bienestar.

Quería compartir este post con todos vosotros; que edité en el periódico digital “Diario Balear”. Con mis mejores deseos. 

Los frutos secos no engordan

Los frutos secos no engordan si se consumen en cantidades razonables. Con el cambio de temperaturas llegan los resfriados. La mejor prevención es mantener un sistema inmunológico fuerte que sea capaz de combatir cualquier anomalía en el organismo. Se consigue respirando aire puro, dando paseos por nuestras hermosas playas, y con una dieta nutritiva y adecuada.

Leche de almendras

Los frutos secos y los hidratos de carbono

Los llamamos secos por su bajo contenido en agua.

Los hidratos son imprescindibles por su aporte energético y su origen solo es vegetal. Los recibimos de los cereales, las patatas, las legumbres y los azúcares de la fruta. Los anacardos, las semillas de girasol y los piñones aportan 30 g por cada 100 g. El resto de los frutos secos no suelen superar los 10 g.

Los frutos secos y las grasas

Las grasas se encuentran tanto en los alimentos animales como en los vegetales. Las grasas saturadas aumentan el azúcar en la sangre y las insaturadas lo regulan. Los frutos secos aportan entre un 40% – 70% de grasas insaturadas; por tanto no contienen colesterol. El resto de grasas que contienen son ácidos grasos esenciales.

Los frutos secos y las proteínas

Los alimentos de origen animal contienen más proteínas. De hecho el aceite, la fruta … apenas contienen proteínas. Sin embargo, algo ocurre con los frutos secos y es que aportan gran cantidad de proteínas.

Los frutos secos y el ácido fólico

Presentan un contenido en vitaminas muy desigual por lo que es difícil generalizar.
El ácido fólico es una vitamina del grupo B. Es de esas vitaminas de las que solemos carecer. Una de sus funciones es transportar el oxígeno a las células. Su deficiencia altera la producción de glóbulos rojos. Obtenemos el ácido fólico necesario a través de las frutas, hortalizas, judías y garbanzos. Y de frutos secos como avellanas, almendras, semillas de girasol, cacahuetes y en menor cantidad de las nueces y los pistachos.

Los frutos secos y el calcio

Aunque el alimento estrella son los lácteos, los frutos secos también tienen un alto contenido en calcio. El sésamo es increíblemente rico en calcio, 30 g aportan 234 mg, un 30% de la cantidad diaria recomendada. Las almendras, avellanas y nueces también tienen un alto contenido en calcio.

Los frutos secos y el magnesio

El 70% del aporte del magnesio procede de los vegetales y de los frutos secos como almendras, nueces y pistachos.

Los frutos secos y el hierro

El grupo que aporta más hierro, aunque parezca mentira, es el compuesto por las legumbres y el arroz integrales. Los vegetales aportan vitamina C que es imprescindible para absorber el hierro. El sésamo, las semillas de girasol y la avellanas tiene un alto contenido en hierro.

¿Engordan los frutos secos?

Solo las grandes cantidades podrían provocar un aumento de peso o una mezcla inadecuada, frutos secos con fruta fresca, que complicaría el proceso digestivo.

Podemos tomar frutos secos en forma de leche

No es tan fácil digerir un fruto seco si las digestiones suelen ser pesadas y lentas. Una solución es hidratarlos con agua unas horas antes o tomarlos en formato leche. Una leche 100% es altamente perecedera, pero prepararla es tan sencillo que se puede hacer al instante y disfrutar de todos sus nutrientes sin aditivos.

Receta de leche de almendras

250 g de almendras crudas sin necesidad de quitarles la piel fina. Unas cucharadas de sésamo.
1 1⁄2 de agua.

Preparación

Escaldar y pelar las almendras, aunque no es necesario, ya que pueden ir con la piel directamente a la batidora. Añadir el agua.
Se pasa por el colador y se exprime toda la pulpa hasta que queda seca, y listo.
Se puede, tanto, endulzar con azúcar natural de caña, panela, miel… para preparar una rica taza de chocolate como añadir sal para preparar una bechamel.

Pulverizados

El proceso de pulverización los convierte en una especie de harina.Triturarlos en el momento que vamos a consumirlos permite que mantengan sus propiedades y no se produzcan alteraciones. Se pueden añadir a leches, salsas, yogur, galletas…

Tostados

Se someten a un proceso de torrefacción donde pierden humedad, y sus nutrientes se concentran. Por ejemplo, el cacahuete tostado tiene menos agua, más grasa y más calorías, aunque la diferencia es insignificante. Las grasas que contienen también experimentan cambios, no demasiado favorables, sometidas a las altas temperaturas.

¿Que cantidad sería la aconsejada?

La cantidad aunque depende de muchos factores como peso, modo de vida, tipo de actividad física, etc… está aproximadamente alrededor de 25 g al día.

Cuando tomarlos

Lo mejor es tomarlos a mediodía o por la tarde. También es beneficioso para los músculos tomarlos una hora antes de una clase de yoga u otra actividad física.

Parece que van a llegar los días fríos. En breve podremos disfrutar en la calle de esas buenísimas castañas asadas. Intenta que tu dieta contenga un poco de todo, sin olvidar los frutos secos, y sin que las cantidades sean excesivas.

Quería compartir este post con todos vosotros; que en su día edite en el periódico digital

” Diario Balear”. Con mis mejores deseos.