Prisa, prisa y más prisa

Nos aceleramos sin motivo. Tenemos la sensación de que una actividad exagerada nos da mayores resultados. Los viajes son rápidos, el enamoramiento es rápido, la cocina es rápida, queremos resultados rápidos. La vida es rápida.

Comer sano. Alcachofas moradas.

Pretendemos que nuestro cuerpo siga la dinámica marcada por la actividad mental pero el cuerpo físico marca otros tiempos: el corazón late a un ritmo pausado, la digestión es larga y la respiración es lenta.

Conclusión: nuestro cuerpo físico y el mental están desconectados. La respiración es el puente que los conecta. Sin una respiración consciente, como dijo uno de mis autores favoritos, solo queda un inhalar y exhalar de protoplasma en una oscuridad donde no llega la luz.

Con mis mejores deseos.


Ayuno intermitente, ¿ehm?

A lo largo del día  nuestro cuerpo realiza sus funciones acorde a unos ciclos vitales relacionados con el día y la noche. El ciclo del día es activo y necesita alimento para obtener energía. El de la noche es lento y necesita descanso para realizar sin obstáculos sus funciones vitales. 

Con la edad el poder digestivo disminuye, pero respetar estos ciclos ayuda a mantener viva la fuerza digestiva que nos nutre adecuadamente y nos permite eliminar residuos. Para esto necesitamos horarios regulares en las comidas como:

Un desayuno  a las 08:00

Una comida    a la 13:00

Una cena        a las 18:00

Crema alcachofas para una cena ligera

Hay una gran diferencia entre ayuno y el llamado “ayuno” intermitente. Un verdadero ayuno necesita una preparación y tiene una duración determinada. Sus objetivos pueden ser desintoxicantes y están dirigidos por un profesional en Ayurveda, normalmente dentro del Panchakarma, o pueden ser espirituales y en este caso se complementa con prácticas de Yoga avanzado.

Sin embargo, lo que hemos hecho es sacar al ayuno de su contexto llamándolo «ayuno» intermitente y lo hemos puesto al nivel del régimen de la piña.

Este tipo de «ayuno» intermitente propone estar sin tomar alimento 12 horas sin tener en cuenta la calidad, la cantidad, ni los horarios de las comidas, cosa que obstaculiza la asimilación de lo que comemos, la eliminación de residuos y hasta la ansiada pérdida de peso que es en realidad lo que persigue.

Desde el punto de vista del «ayuno» intermitente:

Vamos a suponer que la cena acaba a las 23:00h, pues, justo en ese momento empieza la digestión. A las 23:00 hay que sumar 6 horas que son las que necesita el aparato digestivo para digerir y asimilar los nutrientes de una cena normal. Bien, esto nos lleva a las 05:00h. Sólo a partir de este momento empezamos a estar en ayunas. Pero:

✓si por la mañana -supongamos a las 08:00- tomamos un vaso de leche o un café, en ese mismo instante se deja de estar en ayunas porque el organismo empieza a metabolizar nutrientes sean lo ligeros que sean. Si eso es así significa que hemos estado en ayunas desde las 05:00 hasta las 08:00, o sea, solo 3 horas sin comer.

✓si por el contrario no tomamos otra cosa que no sea agua hasta la 13:00h. Son 8 horas las que hemos estado sin comer.

Para llegar a las supuestas 12 horas de ayuno tendríamos que estar sin comer hasta las 17:00 de la tarde. 

Si miramos la situación desde el punto de vista del Ayurveda estas horas en ayunas no son más que un hábito dentro de su estilo de vida y que sigue unas pautas importantes como:

•La cena no ha de acabar más tarde de las 19:00

•Ha de ser una cena ligera, de pocos ingredientes y variada a lo largo de la semana, con cremas, cocina al vapor…, para digerir como mucho en 3 horas. Esto nos hace que empecemos a estar en ayunas a las 22:00 y contando que el desayuno sea a las 08:00h, hemos estado en ayunas 10 horas  sin necesidad de saltarnos ninguna comida y dejando reposo al organismo para que realice sus funciones y excrete residuos.

Para Yoga y Ayurveda esas 10 horas en ayunas no son más que el resultado de un estilo de vida que va acorde a unas necesidades corporales que necesitan respetar los ciclos vitales. Esta experiencia se ha sacado de su contexto sin tener en cuenta horarios, costumbres, tipo de “dieta”, etc.. y por lo tanto carece de sentido.

Con mis mejores deseos.


Un cambio de estación, un cambio de alimentación y un cambio en el estilo de vida.

El otoño trae nuevas verduras y con ellas una variación en nuestras recetas. Dejamos atrás las frescas ensaladas para dar paso a los platos calientes con coles, calabaza y  legumbres.

El sol ya no calienta tanto y la playa desaparece lentamente dando paso a otro ritmo y orden que nos empuja a estar más dentro – sofá, libro y manta- que fuera de casa.

Receta de sopa de arroz

INGREDIENTES

Col rizada

Arroz de grano redondo

Garrofón

Acelgas

Calabaza

Tomate pequeño

Agua

Aceite de oliva VE

Sal de roca

Pimentón

Ajo pequeño

ELABORACIÓN

Saltear el ajo y el tomate, pelado y troceado,  en una cazuela -evitar las que llevan teflón, es tóxico-.

Añadir el resto de ingredientes cortados en pequeños trozos, menos el arroz y la col rizada, y saltear hasta que cambie de color y suelte su propio jugo.

Añadir agua hasta cubrir las verduras y vigilar que la cantidad de agua no reduzca demasiado, porque es una sopa y ha de quedar líquida. Si se añade constantemente agua quedará insípida. Mejor regular el fuego que añadir más agua. 

Dejar que “burbujee” unos 35`.

Añadir ahora unos puñados de arroz que se cuecen en 20`.

5´antes de dar la cocción por finalizada añadir la col rizada.

Y listo

La receta en relación a las doshas: según Ayurveda las sopas calientes ayudan a poner a los Vata con los pies en el suelo. ¿Quién suele tener un exceso de Vata?: los mayores de 50 años, gente con exceso de actividad mental y también con dificultad y miedo en la toma de decisiones. Físicamente tienen la piel seca y sufren estreñimiento. Ayurveda nos enseña cómo los alimentos sacian el estómago y también la mente.

Con mis mejores deseos.

Tú, yo y las vitaminas

Comer varios tipos de fruta a lo largo de la semana nos aporta energía de un modo natural a través de sus azúcares, agua, vitaminas y minerales, sin necesidad de recurrir a los frascos de suplementos químicos.

Es tan larga la lista de vitaminas y minerales que nos da la sensación de que no tomamos suficientes con lo que comemos. Pero de cada uno de ellos solo necesitamos unos mg, no Kg. Y tan malo es el defecto como lo es el exceso que puede causar problemas como: diarrea, náuseas, debilidad muscular y dificultad respiratoria.

La naturaleza es sabia y en cada temporada nos ofrece varios tipos de fruta. Ahora es el momento de:

Los higos, la comida de los filósofos ¿será porque su contenido en ácido fólico, calcio y magnesio ayuda a aumentar la memoria? Las manzanas, tan ligeras que al sumergirlas en un cuenco de agua no se hunden por todo el aire que contienen. La uva, manjar de dioses y parte de la cultura mediterránea: pan, aceite y vino.
Y del humilde caqui clásico, el maduro, el que contiene gran cantidad de agua. Pero como es una fruta muy delicada, tanto en la recolección como en el transporte, lo están sustituyendo por el persimón que no es una variedad, es el resultado del uso de químicos para eliminar las semillas, endurecer la pulpa y la piel y así evitar mermas y daños que sufre la fruta hasta llegar a los puntos de venta.

Pero ¿qué pasa sí..?

•Sí el cuerpo no es capaz de digerir y absorber lo que comemos -por muy natural y sano que sea un alimento- no obtenemos ni energía, ni vitaminas, ni minerales… Por eso es aconsejable no comer fruta cerca de las comidas principales. Y es que si la fruta llega al estómago cuando aún hay otros alimentos, y viceversa, -por una cuestión de enzimas- disminuye el poder digestivo provocando gases, hinchazón y digestiones lentas.

El mejor momento de tomar fruta es en el desayuno para empezar la mañana ligeros, activos, llenos de fuerza y sin la ansiedad de querer consumir azúcar a lo largo del día.

•Tampoco es recomendable mezclar la fruta fresca con los lácteos. Ejemplo: el zumo de naranja tiene pH 3 y la leche pH 6,5, si se mezclan, el ácido de la naranja baja el nivel del pH de la leche aumentando el ácido clorhídrico del estómago. Esto es positivo para fabricar queso -que coagula por los ácidos de la fermentación- pero esta reacción en nuestro estómago fermenta la lactosa, corta la leche y aquí empiezan los problemas digestivos «y encima no fabricamos queso».

Tomar fruta, fresca y a bocados, mejora el estado de ánimo desde primera hora de la mañana y mantiene el nivel de vitaminas y minerales que el cuerpo necesita.

Con mis mejores deseos.


Arroz con calabaza

Un arroz cremoso, las últimas calabazas y unas hojas verdes.

Arroz con calabaza y alcachofas


Según Ayurveda la alimentación es el pilar que sustenta la salud. Por eso es necesario seguir una dieta variada y adecuada para mantener las doshas en equilibrio.
Al nacer el cerebro cuenta con unos 100.000 millones de neuronas. Este número disminuye con la edad, por lo que se puede decir que nada más nacer empezamos a morir.
Las células que se agrupan formando estas neuronas no viven porque sí. Su longevidad y buen funcionamiento depende de: respirar aire puro, hidratarse, pasear bajo el sol de la mañana, beber agua mineral y tomar alimentos frescos que crecen bajo la luz del sol. Cuando somos capaces de incluir esto en nuestro día a día retrasamos el envejecimiento de nuestras células.

Con mis mejores deseos.

La fruta se come a bocados

Los gustos personales son el resultado de un estilo de vida en el que influye la comodidad debido a la falta de tiempo. Por eso a la hora de elegir los alimentos para nuestra dieta elegimos los que nos quitan menos tiempo en la cocina, los que son de fácil transporte o los envasados y preparados que evitan algunas incomodidades como tener que pelar fruta. 

La fruta madura bajo el sol

¿Masticar o beber fruta?

La fruta entera tiene la fibra en la pulpa y en la piel . Cuando la masticamos el tejido celular se rompe y su contenido se libera directamente en la boca, de ese modo los azúcares y la fibra continúan juntos un viaje que permite que el azúcar se disuelva lentamente en la sangre, mientras actúan los jugos gástricos evitando así las subidas de glucosa. 

Además, masticar crea un efecto saciante: en la boca el sabor del alimento unido al tiempo que se necesita para masticar permite mandar un mensaje al cerebro. Es un aviso de que se están ingiriendo alimentos, y ante esto el cerebro responde con la sensación de saciedad. Momento en el que puedes permitirte decir basta

También masticar fruta – como una manzana- limpia los dientes de forma natural. La fricción elimina la placa bacteriana y fortalece las encías.

Al hacer zumo el tejido celular se rompe -por el calor, presión…- y separa los azúcares de la fibra. Esta separación hace que se comporten como azúcares añadidos que pueden provocar subidas de azúcar -por la velocidad con que los hidratos llegan a la sangre en forma de glucosa-, con un aumento de micciones o de sed por esta pérdida rápida de líquidos. El nivel alto de glucosa sube a su vez el nivel de insulina y el resultado es que la glucosa acaba por convertirse en grasa.

Para sentirse satisfecho se  necesita una cantidad de azúcar cada vez mayor que provoca una sensación constante de cansancio y de hambre. 

Los zumos industriales emplean técnicas que someten al producto a altas temperaturas, entre 85º – 95º, durante varios minutos; en el envase queda agua y azúcar además de los conservantes, colorantes, etc.

En los smoothies se tritura pulpa y piel, pero normalmente se añade un lácteo. Esta mezcla de fruta fresca con lácteos no está recomendada por Ayurveda. Y aunque el lácteo ayuda a dosificar la subida de glucosa en el estómago pasan cosas no muy saludables: la fruta fermenta con mucha facilidad mientras ha de esperar a que el lácteo se digiera.

Masticar fruta de temporada, que ha madurado bajo el sol, es un regalo para el paladar y una fuente maravillosa de nutrientes que el cuerpo puede absorber fácil y saludablemente. En cuanto a los nutrientes de un zumo no solo ha de parecerlo sino que ha de tenerlos. 

Con mis mejores deseos.

Los lácteos en el Ayurveda

Ayurveda no es vegano ni vegetariano y a la vez es ambos. 

Ayurveda es un sistema holístico de salud basado en una alimentación de origen vegetal en la que hay una excepción, el consumo de lácteos. 

Su transmisión fue oral hasta que se recopiló y quedó escrito en el Atharva Veda -sobre el 900-1000 a. n. e.- Su práctica no ha sufrido interrupciones en el sur de India hasta la época actual.

Leche, ghee, yogourt en el Ayurveda

En India, en la actualidad, hay más de 150 millones de pequeños propietarios y, con su sistema tradicional, son el primer productor de leche a nivel mundial. Cada familia posee entre 2-3 animales – normalmente búfalas y también cabras y ovejas-, que alimentan de pasto y que cuidan como un tesoro. Producen tres litros de leche al día, la cantidad que un animal es capaz de dar por su propia naturaleza, frente a los 20 litros al día que da una vaca europea sometida a selección genética, alimentación, medicación y “tecnología”. 

El 40% de la leche se consume en el hogar familiar. El 30% se vende a empresas locales para consumo de la localidad y el resto está destinado a alimentar a la cría. Y solo una pequeña parte se exporta al extranjero en forma de leche en polvo.  En Sri Lanka, Nepal y Pakistán el sistema es similar. No han sentido la necesidad de organizarse en un sistema industrial de tipo occidental que explota en exceso a los animales, en la mayoría de los casos, para aumentar la producción hasta límites antinaturales.

India se ha mantenido así durante miles de años, pero ¿amenazan los tratados, y la presión de las grandes industrias occidentales en provocar un cambio? ¿Estos productores ,que han estado siempre fuera del alcance de las grandes empresas, podrían sufrir con los acuerdos comerciales entre países? https://www.grain.org/es/article/6281-el-sector-lacteo-de-india-bajo-amenaza-por-los-nuevos-tratados-comerciales

En Europa, hace 100 años, la producción de leche era igual de respetuosa hasta que todo se industrializó. Afortunadamente algunos granjeros son conscientes de la necesidad de recuperar una tradición basada en el respeto y cuidado de los animales sin necesidad de llegar a la explotación. 

¿Cómo consumir lácteos de manera respetuosa, para mantener una producción natural que no perjudique a los animales?

  • Reduciendo las cantidades en el consumo y evitando basar la alimentación en una dieta láctea. Hemos llegado al punto en el que el 50% de la dieta se basa en los lácteos. Toda la comida lleva queso, los yogures se consumen sin limite, las bebidas de moda -smoothies- llevan leche, los quesos son la comida recurrente para evitar cocinar. Se pueden evitar los lácteos cuando el alimento es sabroso por sí solo.
  • Los lácteos no recomendables suelen ser adictivos por los ingredientes añadidos. No es bueno para la salud y además obligan a comer cada vez más cantidad.
  • Reservar los quesos para eventos y no incluirlos en la dieta diaria. Suelen ser el recurso fácil a la hora de comer. Tener preparado de antemano  baba ganoush, ensaladilla, hummus, cremas… evita caer en la tentación de los quesos. 
  • Leer las etiquetas de los productos para conocer la procedencia -algunos ya detallan que son animales criados en libertad- y consumir solo leche de vacas de pasto en libertad que no son fecundadas artificialmente para prolongar los ciclos de lactancia y omitir los periodos de descanso necesarios, tal como los marca la naturaleza.
  • La leche animal se puede sustituir en los pasteles, batidos, etc…perfecta y fácilmente por la leche vegetal
  • En el mercado se pueden encontrar quesos no elaborados con cuajo animal y optar por los elaborados con cuajo vegetal – cardo, leche de higuera- o cuajo microbio -una solución enzimatica y por supuesto olvidar los cuajos transgénicos aunque no sean de procedencia animal. 
Respeto a los animales

La intención de este post no es alentar el consumo de lácteos; nada más lejos. La idea es pensar en  que: de un modo respetuoso, controlando las cantidades, revisando la procedencia… etc, se puede consumir moderadamente algunos lácteos como el ghee, yogourt o queso. Es algo así como decir: consume una parte de la leche que daría una vaca cuidada con amor y cariño en casa. Si esto se nos va de las manos mejor sustituir al 100% los lácteos por leches vegetales.

Con mis mejores deseos.