Huele a Asia

Flota empapándolo todo, desde las paredes hasta cada utensilio de la cocina. Envueltos  por el maravilloso olor a picante, a cilantro fresco y a sésamo tostado. A pan recién hecho. A cada una de estas cosas y a la vez a todas juntas y revueltas. Mi vocabulario es limitado para describirlo adecuadamente.

Son los aromas de la India y de Tailandia. De sus grandes ríos, de sus plantaciones de té. De la pimienta. Del cardamomo y de la canela. De sus gentes de bocas y ojos sonrientes y de sus lenguas extrañas. 

Asia te amo.

Patatas salteadas

Los ingredientes para la receta son:

Semillas de sésamo

Semillas de comino

Chili rojo

Hojas de curry

Pimentón rojo en polvo

Comino en polvo

Una pizca de cúrcuma

Aceite de oliva VE de extracción en frío

Sal de roca

Patatas

Tomates

Judías verdes

La elaboración es muy fácil:

1- Calentar la sartén

Tostar las semillas y el chili

Añadir el aceite una vez estén tostadas y saltear.

Chascar la patata e incorporar.

Cuando las patatas han tomado color incorporar el pimentón, el comino, la cúrcuma en polvo y las hojas de curry.

Añadir el tomate -previamente hemos quitado cada gota del líquido del tomate hasta que ha quedado una pasta de tomate-.

Saltear todo junto hasta que las patatas estén en su punto.

2- Mientras en un recipiente hervir las judías.

Escurrir.

Y por último volcar sobre las judías la primera elaboración.

Con mis mejores deseos.


¿A qué llamamos un plato saludable?

Que un plato lleve de todo no es sinónimo de saludable. Cuantos más ingredientes más confusión para el estómago a la hora de digerirlos. Y lo que no se puede digerir no nutre, por sano que sea. 

En vez de mezclar más de 5 alimentos  a la vez en un solo plato  es mejor ir variando de alimentos a lo largo de la semana. Esto favorece la nutrición y la digestión de un estómago que a los 15 años tritura una piedra, pero a los 35 años digiere lento y a los 50 necesita ayuda.

Hay que considerar también que la calidad nutritiva de los alimentos para Ayurveda no se basa en los minerales, vitaminas, fibras o azúcares. Se basa en los 6 sabores y en la cualidad ligera o pesada, seca o jugosa, fría o caliente del alimento. Significa que cuantos más ingredientes lleve el plato más difícil es que haya compatibilidad entre ellos y por tanto es menos saludable.

Como las noches suelen ser el momento catalogado de “merecido”, después del largo día de trabajo, para beber, comer y ver la TV, solemos comer algo rápido, envasado o precocinado para evitar poner los pies en la cocina. Sin embargo, la noche es el momento más delicado del día por estar relacionada con los ritmos biológicos de absorción y depuración del organismo. 

Por eso, lo lógico sería no cenar no más tarde de las 19:00 ligero, calentito y saludable. Para esto una opción son las cremas:

Solo necesitan 30′ para estar listas sin necesidad de enriquecerlas con nata o con otras grasas para que tengan sabor. 

Esta receta base es válida para todo tipo de cremas, donde lo único que cambia de una a otra es su ingrediente principal:

-LLevar al fuego la olla hasta que coja calor.

-Añadir el aceite de oliva VE y dejar que coja temperatura.

-Cortar puerros, ajo y cebolla. Añadir al aceite y dejar que se doren.

-Añadir sal y pimienta. Y comino que va muy bien para equilibrar Vata -dosha normalmente en exceso a partir de los 45-.

-Un poco de tomate cortado en pequeños trozos. 

-Añadir el ingrediente principal. Los vegetales estrella de esta temporada nos permiten cremas riquísimas de calabaza, de alcachofas o de setas entre otros.

-Saltear hasta que se doren.

-Triturar y listo.

Pueden ir acompañadas de un topping crujiente del mismo alimento principal y de una tostada. 

Aunque es preferible la comida acabada de cocinar -en todos los aspectos-, es preferible cocinar para dos días que tomar cremas envasadas y procesadas -si creemos que la comida envasada con fecha de caducidad a un mes vista mantiene sus nutrientes, estamos locos-.

Comer no es algo que hay que hacer para llenar un tiempo muerto. Comer es la base de nuestra supervivencia y el pilar fundamental de un presente y futuro saludables.

Con mis mejores deseos.



Sopa shiitake sin miso

La sopa miso es evidente, como su nombre indica, que contiene miso como ingrediente principal. Pero como a veces me resulta complicado encontrar un miso que no sea de soja

 -el miso de arroz es buenísimo- he pensado en hacer un caldo más consistente con las shiitake para evitar la necesidad de añadir miso. Y es cierto que el aroma que va inundando la cocina promete.

La soja no es el enemigo, pero como casi todo, se ha cultivado en cantidades tan exageradamente extraordinarias y hay tal cantidad de soja transgénica -no tiene nada que ver con la soja cultivada tradicionalmente en Asia– que podría ser un alimento cero, de los que llenan el estómago y no aportan nada.

En fin, hay que valorar si lo que comemos aporta nutrientes o solo llena el estómago.

Sopa shiitake

PARA LA SOPA 

Ingredientes

Puerros

Zanahorias

Cebolleta

Pimiento verde italiano

Shiitake

Jengibre

Pimienta

Comino en polvo.

Sal

Aceite oliva VE

Fideos de trigo

Elaboración

  • Calentar el aceite 

Saltear en este orden:

  • Jengibre, sal y un poco de pimienta y comino.
  • La cebolleta. 
  • El puerro cortado en finos hilos.
  • Una parte del pimiento -reservar otra parte para decorar-.
  • Las zanahorias cortadas en finas láminas.
  • Lo último las setas y saltear solo unos segundos.

Dejar que cada ingrediente tome color antes de incorporar el siguiente.

Por último

•Añadir agua, sin exceso, solo que cubra las verduras.

•Dejar en ebullición 35´ a fuego medio.

•Añadir los fideos y dejar unos 10´más.

Los tiempos son aproximados, dependerá de la cantidad de ingredientes, del clima, de la cantidad y calidad del agua…

Con mis mejores deseos.


Un cambio de estación, un cambio de alimentación y un cambio en el estilo de vida.

El otoño trae nuevas verduras y con ellas una variación en nuestras recetas. Dejamos atrás las frescas ensaladas para dar paso a los platos calientes con coles, calabaza y  legumbres.

El sol ya no calienta tanto y la playa desaparece lentamente dando paso a otro ritmo y orden que nos empuja a estar más dentro – sofá, libro y manta- que fuera de casa.

Receta de sopa de arroz

INGREDIENTES

Col rizada

Arroz de grano redondo

Garrofón

Acelgas

Calabaza

Tomate pequeño

Agua

Aceite de oliva VE

Sal de roca

Pimentón

Ajo pequeño

ELABORACIÓN

Saltear el ajo y el tomate, pelado y troceado,  en una cazuela -evitar las que llevan teflón, es tóxico-.

Añadir el resto de ingredientes cortados en pequeños trozos, menos el arroz y la col rizada, y saltear hasta que cambie de color y suelte su propio jugo.

Añadir agua hasta cubrir las verduras y vigilar que la cantidad de agua no reduzca demasiado, porque es una sopa y ha de quedar líquida. Si se añade constantemente agua quedará insípida. Mejor regular el fuego que añadir más agua. 

Dejar que “burbujee” unos 35`.

Añadir ahora unos puñados de arroz que se cuecen en 20`.

5´antes de dar la cocción por finalizada añadir la col rizada.

Y listo

La receta en relación a las doshas: según Ayurveda las sopas calientes ayudan a poner a los Vata con los pies en el suelo. ¿Quién suele tener un exceso de Vata?: los mayores de 50 años, gente con exceso de actividad mental y también con dificultad y miedo en la toma de decisiones. Físicamente tienen la piel seca y sufren estreñimiento. Ayurveda nos enseña cómo los alimentos sacian el estómago y también la mente.

Con mis mejores deseos.

Unas bolitas verdes, un toque asiático y una crema caliente

La preparación de una crema es sencilla y el resultado es un viaje hacia un puerto de aromas y sabores.

Crema de guisantes

Ingredientes

Guisantes

Unas hojas de pak choi -tiene un sabor astringente, mejor menos que más-.

Nabo

Puerro

Sal rosa de los Himalaya

Aceite de oliva Ve de extracción en frío

Frutos secos para el topping

Elaboración

• Trocear y saltear el puerro.

•Una vez dorado añadir el nabo y los guisantes para acabar de dorar todo junto durante unos minutos.

•Cubrir de agua

• Dejar hervir al menos 40´

• Añadir el pak choi casi al final de la cocción.

•Triturar y listo. Es mejor apartar algo de caldo antes de triturar así siempre se puede añadir solo si es necesario.

Con mis mejores deseos.

5 alimentos para una ensalada


Que la ensalada “lleve de todo” no siempre es lo más adecuado. 

Algunas personas con digestión débil  le exigen un trabajo extra a su estómago cuando un plato lleva demasiados ingredientes. Suele ocurrir así con las ensaladas, nos encanta poner de todo pensando que la convertimos en más nutritiva. Pero no hay que olvidar que lo que no se digiere no nutre y cuantos más ingredientes lleva más difícil es digerir. 

Es buena la variedad de alimentos pero a lo largo de la semana. 

Ensalada de aguacate, rúcula y Cherry

Un máximo de 5 ingredientes es lo adecuado. 

Esta ensalada lleva: aguacate, cherry, rúcula y maíz tostado y está condimentada con sal rosa del Himalaya, aceite de oliva VE y unas gotas de limón.

Con mis mejores deseos.

Linguine con judías verdes

Hay recetas que nos hacen la vida fácil sin necesidad de tener que recurrir a comida envasada y precocinada. Además mantienen todos los nutrientes sin aditivos ni conservantes.

Linguine con judías verdes y pasas

Ingredientes

Judías verdes

Calabacín

Anacardos

Pasas

Sésamo

Aceite oliva VE y si es posible de extracción en frío

Sal de roca

Elaboración

Hervir la pasta con abundante agua, siguiendo el tiempo de cocción que marca el envase si no es pasta fresca.

Hervir las judías hasta que cambien de color.

Saltear el calabacín y las judías escurridas.

Añadir las pasas y los anacardos.

Saltear todo junto unos minutos.

Servir espolvoreado con sésamo -mejor molido- y listo.

Con mis mejores deseos.