Hábitos que mejoran el tránsito intestinal

Una gran mayoría de la población sufre estreñimiento, al menos durante cortos periodos de tiempo, y puede llegar a convertirse en algo crónico, perjudicial y molesto.

Aunque aparentemente creamos estar tranquilos -así lo pensamos solo por el hecho de no estar enfadados- nuestro continuo flujo de pensamientos genera una ansiedad silenciosa que estresa al organismo celular, bloquea el sistema y colapsa las funciones corporales. Significa que aunque sigamos una alimentación adecuada y no comprendamos porque seguimos sufriendo estreñimiento, esta podría ser una de sus causas. 

La acumulación de desechos daña al resto de órganos, y el hígado es el primero que recibe las toxinas procedentes de un tracto intestinal congestionado. Por eso, además de una alimentación saludable, adquirir algunos hábitos naturales ayuda a facilitar el tránsito evitando el estreñimiento y con él sus consecuencias:

•La primera hora de la mañana es el momento de atender las necesidades orgánicas. No hacerlo en el momento adecuado corta un ciclo natural que puede que no se dé otra vez a lo largo del día.

•Hay que atender las necesidades en el instante en que se presenten, sin demoras.

•La mañana es la mejor hora del día para tomar fruta, que de una manera muy eficiente colabora en el tránsito. Mejor no combinar demasiadas frutas en una sola comida, es mejor variar los diferentes tipos de fruta a lo largo de la semana.  Y no es conveniente mezclar la fruta con lácteos.

•Una lámina de jengibre fresco -con un poco de sal- antes de las comidas enciende agni favoreciendo la digestión.

•El ghee o el aceite de oliva virgen extra combinado con el arroz u otro cereal se digiere mejor.

•Un vaso de leche tibia con jengibre tomado antes de acostarse nutre el cuerpo y calma la mente. 

•El lassi con jengibre y comino está especialmente recomendado para los días calurosos. ¿Qué es lassi? Es un yogur rebajado y batido con agua. 

•Que las cantidades de comida sean moderadas aumenta el poder digestivo.

•Masticar ni demasiado lento ni demasiado rápido para facilitar el trabajo a las enzimas digestivas. La comida cruda hay que masticarla muchísimo más. Lo mejor que hizo la aparición del fuego -hace 300.000 años- fue la cocción de alimentos como los cereales, que se convirtieron en alimentos fundamentales en nuestra dieta.  

•Si hay distintos sabores en la comida se recomienda empezar por el dulce -patatas, remolachas, zanahorias, garbanzos considerados alimentos de sabor dulce- sacia más y se pueden controlar mejor las cantidades, después el ácido, salado, amargo y por último el astringente.

•Intentar no comer alimentos calientes mezclados con fríos, o alimentos pesados mezclados con alimentos ligeros, por ejemplo: garbanzos y lechuga

•Beber agua muy fría antes de las comidas no es nada recomendable porque debilita el poder digestivo.  Es mejor evitar beber durante las comidas, pero si es necesario mejor que sea agua templada.

•Evitar comer mientras estamos con las emociones alteradas, ya sean buenas o malas.

Si no se digiere correctamente es difícil de eliminar. La correcta eliminación de los productos de desecho arrastra las toxinas, evita que perjudiquen el organismo y nos devuelve el buen humor.

Con mis mejores deseos.


¿Bebes agua?

Bebemos líquido, sobre todo en verano, pero ¿bebemos agua? Más personas de las que podemos imaginar no beben más de un vaso al día, otras ni siquiera eso. Y aunque las frutas y las verduras que consumimos contienen agua, a veces no es suficiente.

Agua pura y cristalina

El agua, pura y cristalina, es necesaria no solo para calmar la sed, su función es crear un medio acuoso para que se puedan realizar funciones metabólicas como:
Regular la temperatura corporal.
Lubricar y amortiguar el roce de los órganos. Ayudar en la digestión.
Dar flexibilidad a los tejidos.
Favorecer la circulación.
Hidratar el organismo de modo adecuado para disminuir los depósitos de grasa.

La cantidad que hemos de beber dependerá del estilo de vida y de la dieta.
Podríamos generalizar y decir que el promedio diario sería de unos 8 vasos. Pero eso sería arriesgado ya que no necesita la misma cantidad de agua un deportista, o un labrador que pasa el día bajo el sol, que alguien que lleva una vida relajada y sedentaria. También una persona que está en constante estrés o ejerce un trabajo intelectual necesita hidratarse, tanto como un deportista.
Con una dieta rica en frutas y verduras 6 vasos de agua al día podrían ser suficiente. Sin embargo, si la dieta es rica en hidratos de carbono o en proteínas, a los 8 vasos se deberían añadir algunos más.
Las estaciones también influyen, es evidente que no se necesita beber la misma cantidad en verano como en invierno.

El color de la orina puede indicar el nivel de hidratación: cuanto más blanco es el color de la orina menos agua se necesita.

Beber agua con tragos moderados a lo largo de todo el día ayuda al organismo a asimilar y mantener la cantidad que realmente necesita.
Beber una cantidad exagerada, en un espacio corto de tiempo provoca su inmediata eliminación y con ella los minerales que contiene. Los riñones en esta situación necesitan pedir ayuda al hígado que aparca sus propias funciones para atender la demanda. La consecuencia es que sintetiza menos grasa y con el tiempo puede provocar una inflamación.

Es evidente que perdemos unos 2 litros de agua al día a través del sudor, la orina y las heces, pero esto es absolutamente necesario para eliminar nuestras toxinas.
Sin embargo, una pérdida en exceso de agua puede provocar deshidratación, y algunas de sus consecuencias pueden ser:
Ansiedad
Dolor de cabeza
Repercutir negativamente en casos de Alzheimer o fibromialgia Acidez

Además, es importante valorar la calidad del agua que consumimos. El simple hecho de que el agua esté embotellada no es sinónimo de calidad, por eso es importante elegir la que reúna la mineralización adecuada y si es posible con un bajo nivel de residuo seco.

Es importante mantener un equilibrio a la hora de beber para evitar tanto el exceso como la deshidratación. Ni se debe encharcar el organismo ni hacerlo sufrir por escasez.

Con mis mejores deseos.


Retención de líquidos ¿una cuestión de estética o algo más?

La retención es la incapacidad de eliminar líquidos acumulados que no solo no son necesarios para el organismo sino que lo perjudican. Es una consecuencia de la falta de movimiento físico, de falta de hidratación, de trastornos hormonales y circulatorios y de una alimentación no saludable.

Sal, cantidad y calidad

Se puede confundir el aumento de peso con la retención de líquidos por provocar la misma sensación de aumento de volumen y pesadez. Pero es fácil comprobarlo: al presionar con el dedo sobre la piel -en una zona de piel brillante, fina y estirada-  aparecerá una mancha blanca. Al dejar de presionar seguirá siendo blanca hasta que muy lentamente volverá a tener el color normal. Es un signo inequívoco de que hay retención.

No es solo una cuestión estética y una incómoda y continua sensación de hinchazón. Si pensamos que a través de la orina el cuerpo elimina toxinas, se ve claramente que al retener líquido acumulamos más de las que eliminamos. ¿Recordamos que es una toxina? Es una sustancia producida por los microorganismos presentes en el aire, aditivos y conservantes alimentarios, cosméticos… Un exceso dificulta el trabajo al sistema linfático para eliminarlas, esto afecta al sistema celular y en consecuencia debilita el sistema inmunológico.  Parece que todo se complica y forma una cadena de errores, pero así sucede: el exceso de grasa, que provoca la acumulación de líquido en el sistema linfático, se acumula también en venas y arterias e influye negativamente en la presión arterial. 

La incapacidad de eliminar estos líquidos no depende solo del consumo excesivo de sal en los platos que comemos cada día. Hay que sumar el alto contenido en sal de los platos prefabricados y de los alimentos de elevado contenido proteico: carne, embutidos, huevos, pescado… que neutralizan los ácidos digestivos y acaban por formar depósitos de sal en el estómago.  Esto debilita el tejido mucoso que cubre el estómago y permite que el ácido digestivo alcance las paredes del estómago provocando también dolores estomacales.

Si reducimos o eliminamos durante una temporada el consumo de proteínas de origen animal y aumentamos el consumo de proteínas de origen vegetal -legumbres, frutos secos- se reducirán los depósitos de sal en el estómago evitando las retenciones.

¿Cómo ya retengo demasiado líquido dejo de beber agua? NO. Cómo ya retienes demasiado líquido deja de beber refrescos y bebidas alcohólicas, té o café,  que deshidratan. Y aprende a beber agua correctamente: en regularidad, cantidad y calidad para hidratar los tejidos y la capa mucosa que recubre el estómago.

Estar confinados, comiendo, leyendo y viendo la TV ha aumentado la pereza. Cuando menos nos movemos menos ganas tenemos de hacerlo. Pero ahora ya no hay excusas, hemos dejado atrás la vida sedentaria. El chándal ya no es nuestra prenda favorita y notamos dificultad cuando nos abrochamos los pantalones. 

Para combatir la retención de líquidos además de la importancia de seguir una dieta saludable, que incluya el consumo adecuado de agua, hay que añadir a nuestro día a día la práctica asanas – diseñadas para activar el sistema linfático y la circulación sanguínea sin esfuerzo cardíaco- combinadas con largos y frescos paseos.

Con mis mejores deseos.


Las especias, el sabor de la vida: EL GARAM MASALA

La India huele a masala, el aroma sale de sus fogones e inunda las calles. Su cocina es más una ciencia que un arte. Las especias se mezclan para crear el garam masala y, con su presencia o ausencia, con mayor o menor cantidad, contribuyen al equilibrio de las doshas.

Las especias, el sabor de la vida

Un hecho histórico relaciona Egipto, India y las especias: la momia de Ramsés II viajó en 1976 desde El Cairo al museo de L’Homme en París para curarla de las bacterias que la habían invadido. Sometida a todo tipo de pruebas descubrieron unas granulaciones, de naturaleza indefinida entre 1,5 – 3mm, tapando las fosas nasales del faraón. Eran granos de pimienta y mostaza. Esto prueba el uso y conocimiento ya en aquella época -Ramsés II murió en el 1213 a. n. e- del poder conservador, anti putrefacción, de las especias. ¿De dónde podrían proceder esas especias? Buscaron y descubrieron que su origen era algún lugar del sur de la India. Eso es un hecho seguro, de cómo llegaron hasta Egipto en aquellos tiempos, es un incógnita. Ahora sabemos que antes de los descubridores Europeos – Vasco da Gama- que llegaron a la costa Malabar por mar, ya había navegantes de otras culturas que transitaban esta ruta en busca de sus valiosas especias. 

Las ciudades no solo están representadas por sus monumentos. Sus aromas definen un recuerdo, y yo cuando recuerdo India, huelo masala.

Lo que en Europa llamamos curry no lo es. El curry es un árbol llamado Murraya koenigii con propiedades digestivas y algo laxantes. Si que se usan sus hojas frescas o secas en platos como la sukta y la upma, pero no deberíamos hablar de curry para definir la mezcla de las especias. 

Su nombre es Garam Masala. Garam significa calor/caliente. Masala significa mezcla agradable, que realza las propiedades y contrarresta cualquier efecto nocivo. Tiene el poder de transformar un humilde plato de patatas en un placer para los sentidos. Más aún, ayudan a mantener el equilibrio de los 6 sabores en la dieta para convertirla en adecuada según las doshas.

Para Ayurveda el alimento es medicina y el poder intrínseco de cada especia que forma su mezcla ejerce varias funciones: la cúrcuma, antiinflamatoria. El clavo, carminativo. La pimienta negra larga, desintoxicante. El cilantro, estimulante estomacal…

Cúrcuma, jengibre, pimentón… especias

Para su uso en la cocina: 

Se tuestan enteras, algunas necesitan solo 30´´. Se muelen y, aunque se pueden envasar en un tarro, recién molidas están al 100% de potencia y de sabor.

Usarlas por separado permite variar las cantidades de cada una según el plato que estemos cocinando. Y dejar que se mezclen a medida que las incorporamos al salteado. Es mejor seguir un orden para no sacar el sabor amargo de ninguna de ellas: granos de mostaza, pimienta, granos de comino, luego cilantro, cúrcuma, cardamomo, clavo, y pimentón.

Se puede hacer una pasta de masala. Ya molidas, se añade jengibre rallado y unas gotas de agua. Se doran con ghee o aceite de oliva y se incorporan el resto de alimentos.

Pueden ser frescas o secas, unas molidas y otras enteras. Las especias frescas se agregan al final de la cocción y las secas se saltean durante unos minutos previa incorporación de los otros alimentos.  A parte de esto, para reforzar más el sabor, se puede añadir una cucharadita de alguna especia en concreto después de la cocción.

Para Ayurveda uno de los principales motivos del envejecimiento humano es la pérdida de calor interno, por este motivo algunas especias “calientes” podrían retrasar la vejez por colaborar positivamente en la digestión.

Cada masala es un mundo, depende del cocinero, de la región, de las necesidades de las doshas… Incluir el garam masala a nuestra cocina mediterránea significa transformar un plato cotidiano en algo especial.

Con mis mejores deseos.

LAS ESPECIAS, EL SABOR DE LA VIDA

La cúrcuma: uso, cantidades, beneficios y contradicciones

La cúrcuma se cosechó en Harappa y sur de la India hace 5000 años. Desde entonces es usada en la alimentación y medicina Ayurveda por su acción protectora gastrointestinal, antiinflamatoria a nivel articular y antioxidante, sobre todo a nivel respiratorio.

Cúrcuma, un ingrediente básico en la cocina

El uso de curcuma es básico en la cocina asiática y especialmente en India. Es el ingrediente principal de una combinación de especias que los europeos llamamos “curry” y que ellos llaman Garam Masala. Y aunque sus especias base son: curcuma, jengibre, clavo, pimienta larga, chili y cilantro, la mezcla puede variar en composición y cantidades. Esta masala se  acompaña de un ingrediente graso, que suele ser leche o aceite de coco y que en Europa puede ser aceite de oliva. En su uso: se calienta el aceite, se incorporan las especias enteras, troceadas o en polvo, y después de unos minutos se añade el resto de alimentos.

La curcumina es su principio activo más importante pero llega a la sangre en pequeñas cantidades porque se degrada con facilidad. Es por eso que para mantener sus beneficios  se combina con otras especias y se añade un componente graso.  Además, las especias por sus propiedades particulares cuando se mezclan entre sí ejercen dos acciones opuestas: por un lado ayudan a mantener su propia potencia y por otro mitigan cualquier efecto adverso. ¿No es asombroso como todo encaja para sacar el máximo beneficio?

Estos principios deberían estar presentes en el “formato cápsula”, en este aspecto lo mejor es consultar a un profesional Ayurveda que conoce por tradición sus efectos.

Respecto a las doshas por su efecto post digestivo picante y su cualidad de ligero y seco podrían reducir el tejido adiposo, que calma a Kapha. Pero su consumo excesivo desequilibra Vata.

Para fortalecer el sistema inmune en India se toma por la noche  1/2 c.c. de cúrcuma con un poco de jengibre en un vaso de leche caliente. Y mezclada con amalaki por las mañanas elimina residuos metabólicos.

Aunque esto suena a chino es bueno saber que:  la cúrcuma puede disminuir los niveles en sangre de lipoproteína de baja densidad ( LDL) y aumentar la de alta densidad (HDL), de manera que  puede elevar los efectos de los fármacos que disminuyen los lípidos en sangre, y aunque es beneficioso en la hipercolesterolemia, puede potenciar sus efectos adversos. Por ejemplo: el ajo reduce el colesterol y si se combina con curcuma le favorece en este sentido; pero por otra parte puede provocar un aumento de sus efectos en la  reducción de lípidos en la sangre -grasas buenas-.

Todo alimento natural tiene un potencial que no se puede subestimar, y la curcuma, aunque es un protector gástrico también es anticoagulante, lo que afectaría a personas que estén tomando anticoagulantes, en casos de úlcera gástrica, en casos de problemas hepáticos o de cálculos en los conductos biliares porque puede contraer la vesícula biliar.

Raíz de cúrcuma

De un modo general podemos decir que la cantidad diaria en las comidas debería estar entre 1-2g. En la India la cantidad promedio es de 2 a 2,5 g, que contienen unos 200 mg de cúrcumina.

Para Ayurveda cada individuo es un mundo, con necesidades distintas e influido por su entorno; y el ámbito natural para el uso de la curcuma está dentro de su alimentación saludable.

Con mis mejores deseos.


En tiempo de cerezas

Nuestro cuerpo se mueve en sintonía con un reloj biológico interno, que provoca que todo funcione en equilibrio y armonía, siguiendo un plan maestro.

Cerezas en primavera

Pero estamos tan absortos con lo que nos rodea, con mil necesidades, deseos y emociones insatisfechas, que acabamos perdiendo la conexión con ese ritmo natural y lo vamos sustituyendo por un ritmo nuevo y artificial, a lo que el cuerpo se va adaptando a duras penas.

Comemos cuando tenemos sed, vemos la TV en horas de sueño… Hemos pasado de subir a los árboles y vivir en cuevas a vivir en edificios de más de 30 plantas. Vivimos como un pez dentro de una pecera, lejos de un ambiente natural.

Le llamamos evolución, pero esto crea una desorientación funcional a la que creemos que el cuerpo se va acostumbrando, pero lo cierto es que el cuerpo se va debilitando. 

Nuestro cuerpo reclama nuestra presencia a través de la enfermedad; solo entonces nos acordamos que existe y conectamos con él de nuevo. Antes de que esto ocurra es mejor bajar cada día al suelo y vibrar a su ritmo.

Todos los órganos corporales necesitan su tiempo de actividad y su tiempo de descanso. Por ejemplo:

El hígado está más activo de noche que de día. Sin embargo, solemos tomar una cena excesivamente pesada sobre las 21:00 o más tarde, cuando debería de ser escasa y no más tarde de las 19:00

Cada célula tiene un tiempo de vida determinado y se renueva en determinados intervalos. La salud celular depende de que nuestro cuerpo se sincronice con los ciclos del día para estar activos, y de la noche para el descanso. La médula ósea, por ejemplo, produce más células sanguíneas por la noche. 

La secreción biliar está en su nivel más alto a mediodía de 12:30 – 13:30. Es la hora apropiada para la comida, en cambio comemos de 14:00 – 15:00.

El intestino grueso está más activo a primera hora de la mañana. Pero en nuestro hábito matinal no entra perder el tiempo en estos menesteres, llegamos tarde al trabajo, nos levantamos ya con preocupaciones y el resultado: estreñimiento. No hay nada peor que dejar de eliminar materiales de desecho.

La secreción de serotonina aumenta con la luz del día, y sobre todo a mediodía – sobre las 12:00- 13:00 h – con el ejercicio físico y con los alimentos dulces. El 95% de este neurotransmisor se forma en los intestinos, no en el cerebro, lo que muestra lo importante que es alimentarse a la hora correcta.

La secreción de melatonina se da sobre las 23:00 h. La melatonina entre sus funciones tiene la de ordenar a la célula su extinción para poder ser sustituida por otra fuerte y nueva. Si esto no ocurre, se prolonga el periodo propicio para la división celular, y la célula sencillamente no se renueva. 

Todo tiene un tiempo y un espacio y, equivocadamente, creemos que lo que no se hace ahora lo hará el cuerpo luego en cualquier momento, pero eso no es así, cuando el ciclo pasa la función se ralentiza o simplemente se anula. 

Queda un trabajo por hacer, y es volver a conectar con los ciclos biológicos que marca la propia naturaleza para mantener las funciones vitales fuertes y rejuvenecidas constantemente.

Con mis mejores deseos.


¿Por qué si duermes poco comes más?

Dormir 8 horas mantiene en equilibrio el sistema hormonal y le ayuda a realizar sus funciones sin alteraciones. ¿Pero qué pasa si duermes poco o mal?

Las hormonas, el sueño y el hambre

La leptina -solo a título informativo decir que entre sus funciones tiene la de neutralizador vírico- es una hormona que informa al cerebro de que estás comiendo, y este, ante esa información responde con la sensación de saciedad, entonces te sientes lleno y dejas de comer. 

Los niveles de leptina son más altos por la mañana y disminuyen a lo largo del día. Por eso es más fácil sentirte saciado cuando comes que por la noche cuando cenas. 

Cenar tarde y más de lo debido impide un sueño profundo y satisfactorio, y, ¿qué pasa que si no duermes bien?  Cuando no duermes bien pierdes energía y para recuperar ese extra de energía que el cuerpo necesita se elevan los niveles de grelina. ¿Qué hace la grelina? manda un mensaje -hiper estimulando las neuronas del hipotálamo- al cerebro pidiendo más y más alimento para obtener esa energía que le has quitado por dormir poco, y por eso, la respuesta cerebral es la sensación de hambre

Irse a la cama en plena digestión – que tiene una duración aproximada de 6 horas- y pasado el ciclo de sueño que se inicia sobre las 23:00h, impide la secreción de melatonina -que se libera por la noche cuando el cuerpo está en ayunas para ayudar en las funciones metabólicas-. La escasez de melatonina aumenta la posibilidad de no dormir suficiente.

Si duermes poco o mal el nivel de leptina baja y el de grelina sube. Y por comerlo y beberlo, te encuentras en medio de esta batalla leptina – grelina. Con una respuesta a la leptina que no llega para decir BASTA y con una respuesta a la grelina que pide MÁS. Aunque las protagonistas en este caso son la leptina y la grelina, todo un sistema hormonal entra en juego y si esto continúa durante días da lugar a un desequilibrio hormonal.

Por eso la medida a tomar desde el punto de vista Ayurveda ha de ser una puesta a punto global, con una alimentación adecuada, respetando los horarios y las cantidades de comida, y acompañada de unos hábitos saludables.

Algunos alimentos que aumentan la secreción de leptina son: brócoli, almendras, pomelo, zanahorias y arroz… 

Las frutas, las legumbres, las verduras, los frutos secos… ayudan a moderar el apetito. Y además son ricos en triptófano que ayuda a regular el sueño. La necesidad de tener que masticar estos alimentos hace que estén más tiempo en el estómago, esto produce menos grelina – ya que aumenta cuando el estómago está vacío-. Y en los intestinos se puede liberar otra hormona -que aunque da igual como se llame, por si te interesa se llama colecistoquinina- que juega también un papel importante en dar sensación de saciedad. 

Con mis mejores deseos.